Por primera vez desde el inicio de la invasión a Ucrania en 2022, el precio nacional promedio de la gasolina en Estados Unidos superó este martes los 4,01 dólares por galón.
Este incremento marca un hito en la crisis energética actual, impulsado principalmente por la guerra contra Irán y la interrupción del flujo petrolero en una de las rutas marítimas más críticas del mundo.
La principal causa de este repunte es el bloqueo efectivo del Estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo y gas natural a nivel global.
El conflicto se ha intensificado tras un reciente ataque con drones iraníes contra un buque tanquero kuwaití en aguas de Dubái, lo que ha generado temor en los mercados internacionales.
Como consecuencia directa, el barril de petróleo Brent se cotiza en torno a los 106 dólares, lo que representa un aumento superior al 40% desde que comenzaron las hostilidades el pasado 28 de febrero. Por su parte, el crudo de referencia estadounidense, WTI, se mantiene sobre los 102 dólares por barril.
Consecuencias económicas: inflación y confianza del consumidor
Los expertos advierten que el alza en los surtidores es solo el primer síntoma de un impacto económico más profundo. Se espera que el encarecimiento de los combustibles derive en un aumento en los precios de los alimentos debido a los mayores costos de transporte y fabricación.
Este escenario ya está afectando la percepción de los ciudadanos:
- Caída en la confianza: El Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad de Michigan bajó un 6% en marzo, alcanzando su nivel más bajo desde diciembre
- Mercados bursátiles: El índice S&P 500 ha registrado caídas consecutivas durante las últimas cinco semanas
¿Qué esperar en las próximas semanas?
Aunque el presidente Donald Trump ha sugerido avances en las negociaciones para poner fin al conflicto, la situación sigue siendo volátil.
El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que el gobierno tiene "opciones disponibles" frente al intento de Irán de imponer un "peaje" en el Estrecho de Ormuz, sin embargo, incluso si la vía marítima se reabriera de inmediato, la recuperación de la cadena de suministro no será instantánea.
Especialistas advierten que por cada día que el estrecho permanece bloqueado, se requiere aproximadamente una semana para normalizar el flujo de petróleo, un proceso que ya acumula más de un mes de retraso.
Mientras tanto, en regiones como la Costa Oeste de Estados Unidos, los consumidores enfrentan los precios más altos del país, y gobiernos en Asia ya han comenzado a implementar planes de emergencia para conservar energía ante la incertidumbre global.
DR