Una situación sin precedentes puso en máxima alerta al personal sanitario del hospital de Rangueil, en Toulouse, Francia, durante la madrugada del pasado domingo; cuando un joven arribó con un peculiar objeto dentro de su cuerpo.
Lo que comenzó como una consulta de urgencia por la introducción de un objeto extraño, terminó en un operativo de seguridad que incluyó a expertos en desactivación de explosivos y equipos de bomberos.
¿Cómo se atendió la emergencia médica ante el riesgo de explosión?
El paciente, un joven de 24 años, ingresó al centro médico informando que tenía un objeto alojado en el recto. Sin embargo, la sorpresa del equipo médico fue mayúscula al realizar la exploración y descubrir que se trataba de un obús de colección de aproximadamente 20 centímetros de largo.
Ante el riesgo inminente de una detonación, los protocolos hospitalarios habituales se suspendieron para dar paso a un procedimiento de emergencia técnica.
Para entender la gravedad del asunto, es necesario precisar que un obús es un tipo de pieza de artillería o proyectil diseñado para ser disparado por un cañón. A diferencia de las balas comunes, los obuses suelen tener una forma cilíndrica con punta cónica y están diseñados para contener una carga explosiva, incendiaria o de fragmentación en su interior.
Aunque el objeto en cuestión fue descrito como una pieza de "colección", la posibilidad de que la carga interna permaneciera activa obligó a tratar el caso como una amenaza de bomba real.
Intervención de equipo de artificieros
El quirófano se convirtió en una zona de alto riesgo, según confirmaron fuentes del hospital, se solicitó la intervención inmediata de un equipo de artificieros, mientras que los bomberos establecieron un perímetro de seguridad para garantizar la protección contra incendios durante la delicada extracción.
Tras una intervención quirúrgica de alta tensión, el artefacto fue extraído y "neutralizado" por los especialistas en explosivos.
Aunque el hospital y los servicios de emergencia no han proporcionado detalles adicionales sobre el estado de salud actual del paciente o las circunstancias exactas de cómo llegó el proyectil a su cuerpo, el incidente ha quedado registrado como uno de los casos clínicos más extraños y peligrosos atendidos en la región sur de Francia.
LG