Un informe contundente elaborado por el doctor Muthusamy Anandkumar, supervisor independiente designado por la justicia, reveló que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no proporciona atención médica adecuada en su centro de detención de California City.
Según el documento, la instalación carece de un sistema confiable, lo que pone a los detenidos en un "grave riesgo de sufrir daños inmediatos o a largo plazo".
Hallazgos alarmantes en el sistema de salud
El Dr. Anandkumar identificó 13 áreas de deficiencia en el programa operado por la empresa privada CoreCivic.
Entre los problemas más graves se encuentran, demoras de varios meses para recibir tratamiento contra el cáncer y falta de programación oportuna de cirugías.
Fallas en la distribución de medicamentos esenciales para la diabetes, presión arterial alta y convulsiones.
Deficiencias en atención de emergencia, cuidado dental y acceso a medicamentos recetados, y falta de personal y capacitación inadecuada
El informe aclara que la crisis no se debe a los trabajadores de salud de primera línea, sino a una gestión deficiente y a la escasez de empleados.
La situación es tan crítica que se ha llegado a retirar a personal de sus capacitaciones para cubrir turnos, lo que ha resultado en empleados sin formación completa capacitando a los nuevos trabajadores.
Condiciones de vida extremas
La evaluación se realizó en el marco de una demanda interpuesta por siete detenidos que denuncian violaciones a sus derechos al debido proceso.
Además de las fallas médicas, la demanda sostiene que; los detenidos no tienen vestimenta adecuada para el frío del desierto.
Y que la personas con problemas de movilidad no cuentan con sillas de ruedas, lo que les impide bañarse o vestirse por sí mismos.
Sokhean Keo, uno de los demandantes, advirtió a través de la ACLU: "Si no hay un cambio en este sistema, la gente enferma va a morir".
La respuesta de la operadora
Por su parte, un portavoz de CoreCivic aseguró que la instalación ofrece acceso diario a servicios de salud física y mental, con emergencias disponibles las 24 horas.
Atribuyeron las demoras en citas externas a la disponibilidad y programación de proveedores externos, sobre los cuales afirman no tener control.
El centro, que funciona en lo que antes era una prisión estatal, comenzó a recibir detenidos en agosto del año pasado y su cumplimiento es supervisado por un funcionario del ICE.
LV