Un fallo generalizado en el sistema informático de United Airlines provocó un caos logístico en el Aeropuerto Internacional George Bush (IAH) de Houston, Texas, dejando a cientos de pasajeros varados y generando largas filas en las terminales.
La falla técnica interrumpió de manera abrupta los servicios habituales de la aerolínea, transformando los mostradores y pasillos en zonas de aglomeración y frustración para los viajeros que intentaban abordar sus vuelos programados.
Según informó la propia compañía aérea, el problema tecnológico afectó directamente a sus centros de contacto y a los procesos automatizados de registro (check-in).
Durante el incidente, los quioscos digitales de autoservicio distribuidos en el aeropuerto quedaron completamente inoperativos, mostrando en sus pantallas el mensaje de "Temporalmente no disponible" y sugiriendo a los usuarios gestionar sus itinerarios a través de la aplicación móvil, una alternativa que no bastó para mitigar el cuello de botella presencial.
Tras momentos de incertidumbre y retrasos masivos, el personal técnico de la aerolínea logró contener la situación. Las operaciones de United Airlines comenzaron a restablecerse paulatinamente y volvieron a la normalidad alrededor de las 8:30 a.m.
A pesar de la reactivación del sistema, la estabilización de los flujos de pasajeros y la reprogramación de los vuelos afectados se extendieron durante las horas posteriores, requiriendo un esfuerzo adicional por parte del personal del aeropuerto para normalizar el tránsito en la terminal.
achm