Lo que inició como una tarde de labores cotidianas terminó en una escena de terror. Muhammad Rafli Hamzah, un adolescente de 14 años, perdió la vida tras ser acechado y atacado por un cocodrilo mientras lavaba ropa en un río en la regencia de South Konawe, en Sulawesi del Sur, Indonesia.
El incidente ocurrió ante la mirada impotente de sus amigos y de su propio hermano menor.
Así ocurrió ataque de cocodrilo a niño
Según los testimonios, el reptil acechó al grupo de niños desde el agua antes de salir a la orilla, capturar a Muhammad entre sus fauces y morderlo repetidamente.
A pesar de los gritos de auxilio de sus acompañantes, el animal sumergió al menor en el cauce del río y desapareció de la vista.
Los niños corrieron de inmediato para dar aviso a sus padres y a las autoridades, lo que desató una intensa movilización de los servicios de emergencia y habitantes de la zona.
Tras varias horas de una ardua labor de búsqueda, un equipo conjunto de Búsqueda y Rescate (SAR) y el Departamento de Bomberos localizaron el cuerpo del menor. Muhammad fue hallado sin vida, flotando a unos 200 metros de distancia del punto original del ataque.
El jefe de la policía de Kolono, Ipda Alimudin Latif, informó a medios locales que el cuerpo presentaba múltiples heridas de gravedad provocadas por las mordeduras del ejemplar.
"Fue recuperado por un equipo conjunto... presentaba muchas heridas", detalló el oficial.
Zona de alta peligrosidad
Expertos locales señalan que la región de Sulawesi del Sur es un hábitat propicio para estos depredadores.
Se estima que en la zona prosperan al menos 14 especies distintas de cocodrilos, caracterizados por su enorme tamaño y comportamiento extremadamente violento, favorecidos por el clima tropical de Indonesia.
Ante la magnitud de la tragedia, el jefe policial Ipda Alimudin Latif emitió un mensaje urgente a la comunidad: “Instamos a la ciudadanía a aumentar su vigilancia para que incidentes como este no vuelvan a ocurrir”.
• Víctima: Muhammad Rafli Hamzah (14 años).
• Lugar: Regencia de South Konawe, Sulawesi del Sur, Indonesia.
• Causa: Ataque de cocodrilo en zona de alta población de reptiles.
• Estado: Recuperación del cuerpo a 200 metros del ataque.
Qué hacer para no ser atacado por cocodrilo si estás cerca de uno
Estar en una zona habitada por cocodrilos requiere una vigilancia constante, ya que estos reptiles son depredadores de emboscada: son extremadamente rápidos, excelentes para camuflarse y pueden atacar tanto en el agua como en la orilla.
Aquí tienes las recomendaciones de expertos en fauna silvestre para reducir el riesgo de un ataque:
1. Mantén una distancia de seguridad
En la orilla: Mantente al menos a 5 o 6 metros de distancia de la orilla del agua. Los cocodrilos pueden impulsarse fuera del agua con gran velocidad usando su cola.
No te agaches: Evita realizar actividades como lavar ropa, platos o jugar en la orilla. Al agacharte, tu perfil parece el de una presa de tamaño medio, lo que incita al ataque.
2. Evita los horarios de mayor riesgo
Los cocodrilos son más activos y cazan principalmente al amanecer, al atardecer y durante la noche. Evita acercarte a cuerpos de agua en estos horarios.
3. Jamás los alimentes
Esta es la regla de oro. Alimentar a un cocodrilo hace que pierda el miedo a los humanos y asocie nuestra presencia con comida. Un cocodrilo "acostumbrado" es mucho más peligroso.
4. No dejes rastro de comida o desechos
Si estás acampando o pescando, no tires vísceras de pescado o restos de comida al agua o en la orilla, ya que el olor atraerá a los reptiles hacia esa zona específica.
5. Mantente alejado de nidos y crías
Las hembras son extremadamente protectoras. Si ves crías de cocodrilo (pequeños reptiles que emiten un sonido similar a un chirrido), aléjate de inmediato; la madre seguramente está cerca y atacará para defenderlos.
¿Qué hacer si te encuentras frente a frente con uno?
No corras en zigzag: Este es un mito común. Lo mejor es correr en línea recta lo más rápido posible en dirección opuesta al agua. Los cocodrilos son rápidos en tramos cortos, pero se cansan rápido en tierra firme.
Si te muerde: No intentes abrir sus mandíbulas (tienen la fuerza de mordida más potente del reino animal).
Tu mejor oportunidad es atacar sus ojos con los dedos o golpearlo repetidamente en el hocico (una zona muy sensible).
Si intenta sumergirte: Algunos expertos sugieren tratar de presionar la válvula palatal (un pliegue de carne al final de su garganta que evita que el agua entre a sus pulmones). Si logras abrirla, el agua entrará a sus pulmones y podría soltarte.
EC