Irán anunció el viernes la reapertura total del Estrecho de Ormuz para buques comerciales. Sin embargo, la tensión lejos de disiparse, se mantiene firme debido a la postura del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió que el bloqueo naval contra los barcos y puertos iraníes “seguirá en pleno vigor” hasta que se logre un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear de Teherán.
El pulso diplomático por la vía petrolera
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó a través de sus redes sociales que la vía marítima, por la que transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, está nuevamente operativa.
Esta decisión coincide con una frágil tregua de 10 días en Líbano entre Israel y Hezbollah. No obstante, la reacción de Washington fue contundente. Aunque inicialmente Trump celebró la apertura, minutos después aclaró que la presión de la Marina de Estados Unidos no cesará “hasta que nuestras transacción con Irán esté 100% completa".
El bloqueo fue impuesto a principios de esta semana después de que Irán restringiera el tráfico en el estrecho, alegando violaciones al alto el fuego previo negociado por Pakistán. Actualmente, el gobierno estadounidense mantiene una política de "todo o nada", buscando forzar a Teherán a ceder en puntos críticos como su programa nuclear y las compensaciones por daños de guerra.
Tregua en Líbano: un respiro entre escombros
Mientras el conflicto naval continúa, en Beirut se celebraron ráfagas de tiros al aire para marcar el inicio de un alto el fuego de 10 días. Trump calificó este avance como un “día histórico para Líbano” y expresó su confianza en que la guerra con Irán terminará pronto, afirmando desde Las Vegas que “la guerra en Irán va de maravilla”.
A pesar del optimismo presidencial, la situación en el terreno es compleja. El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, advirtió que su país mantendrá el control de una "zona de seguridad" que se adentra 10 kilómetros en suelo libanés.
Ante esto, Hezbollah ha reafirmado que el pueblo libanés tiene el “derecho a resistir” la ocupación, dejando claro que sus acciones futuras dependerán de cómo evolucionen los hechos.
Hacia un acuerdo de principios
La actividad diplomática ha sido intensa, liderada por el secretario de Estado Marco Rubio y el presidente libanés Joseph Aoun, logrando las primeras conversaciones directas en décadas entre Israel y Líbano.
Según fuentes regionales, existe ya un "acuerdo de principios" para extender la tregua y permitir que la diplomacia avance en los tres puntos de fricción: el programa nuclear, el control del Estrecho de Ormuz y las indemnizaciones de guerra.
El costo humano de este enfrentamiento ha sido devastador, con un saldo de al menos 3,000 muertos en Irán, más de 2,100 en Líbano y bajas militares estadounidenses. Trump ha sugerido que, de estar cerca de un acuerdo final, estaría dispuesto a extender los plazos de la tregua para consolidar la paz en la región.