En una emotiva audiencia legislativa realizada este viernes, los hijos de Lorenzo Salgado Araujo, un mexicano de 55 años que murió a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el pasado 7 de julio.
Exigieron rendición de cuentas y una investigación transparente sobre lo que calificaron como una tragedia innecesaria.
Una vida de trabajo interrumpida por balas
Lorenzo Salgado Araujo no era un desconocido para su comunidad. Con 35 años viviendo en Estados Unidos sin estatus legal, se había dedicado a la construcción de viviendas, nunca tuvo problemas con la ley y era el principal proveedor de su familia.
Sus hijos, Lorenzo Jr. y Ronaldo, lo describieron ante la Bancada Hispana del Congreso como un hombre de rutinas, humilde y profundamente trabajador, cuyo único objetivo era que sus hijos fueran a la universidad.
El fatídico 7 de julio, Salgado salió de su casa antes de las 6:00 a. m., tras orar y despedirse de su esposa, para recoger a su cuadrilla de trabajo.
Poco después, agentes del ICE persiguieron su camioneta blanca y le dispararon a través de la ventanilla frente a sus compañeros, incluido su propio hermano.
Versiones encontradas y falta de transparencia
La muerte de Salgado está rodeada de múltiples contradicciones en los testimonios presentados.
Por una parte en la versión oficial de los hechos, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirma que Salgado intentó usar su vehículo como arma para atropellar a un agente y que este disparó en defensa propia.
Sin embargo testigos abordo de la camioneta aseguran que fueron los agentes quienes chocaron contra ellos y que nadie estaba en peligro de ser atropellado cuando se efectuaron los disparos.
Actualmente, tres testigos, incluido el hermano de la víctima, permanecen detenidos por autoridades migratorias.
Un punto crítico en la demanda de justicia es la ausencia de cámaras corporales en los agentes involucrados, lo que complica la verificación de los hechos.
Además, el fiscal de distrito del condado de Harris, Sean Teare, denunció que el DHS ha ignorado sus peticiones de información, incluyendo el nombre del agente que disparó.
Se desmorona la acusación de drogas
Tras el incidente, el FBI ejecutó una orden de registro alegando haber encontrado bolsas con una sustancia blanca que sospechaban era metanfetamina.
Sin embargo, la familia desmintió esto de inmediato, explicando que era una mezcla de sal que los trabajadores usan como electrolitos para hidratarse bajo el sol de Texas.
El fiscal Teare confirmó posteriormente que las pruebas de laboratorio dieron negativo para cualquier droga ilegal.
El horror a través de las redes sociales
Uno de los testimonios más desgarradores fue el de Ronaldo Salgado, quien relató cómo se enteró de la gravedad de la situación a través de Facebook.
"No porque pudiera verlo, sino porque podía escuchar su voz en videos publicados en internet, llorando y pidiendo ayuda", declaró ante los congresistas.
La familia pasó horas de angustia antes de que se les confirmara oficialmente el fallecimiento.
Un llamado a la justicia
Lorenzo Jr. describió la experiencia como una "pesadilla kafkiana" y pidió a los legisladores imaginar la impotencia de ver a un protector y modelo a seguir desangrarse en la pantalla de un teléfono.
La delegación demócrata, encabezada por la representante Sylvia Garcia, ha enviado múltiples cartas al DHS y al ICE sin obtener respuesta.
Mientras tanto, la familia Salgado asegura que continuarán luchando para que la muerte de su padre no sea una estadística más de la conducta de los agentes de inmigración en la frontera y el interior del país.
LV