Un impresionante evento astronómico sacudió el noreste de Estados Unidos el pasado sábado por la tarde.
Lo que inicialmente se reportó como un posible terremoto o una explosión masiva fue confirmado por la NASA como la entrada de un meteoro de dimensiones sorprendentes a la atmósfera terrestre.
- Internacional
El estruendo que despertó a Nueva Inglaterra
Alrededor del mediodía del sábado 30 de mayo, una "doble explosión sónica" resonó en varios estados, provocando que las casas temblaran y las mascotas huyeran despavoridas.
En redes sociales, los residentes de Massachusetts y Rhode Island inundaron las plataformas con preguntas como "¿Alguien más sintió eso?" o "¿Fue un terremoto?", mientras que algunos incluso especularon con la posibilidad de actividad alienígena.
Aunque el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) recibió docenas de reportes sobre el temblor, sus sismógrafos no registraron actividad sísmica, confirmando que el movimiento fue producto de la energía liberada en la atmósfera y no bajo tierra.
Datos asombrosos: Velocidad y potencia
La NASA reveló este lunes estadísticas que dimensionan la magnitud del objeto espacial:
- Peso: Comparado con el de un elefante.
- Tamaño: Aproximadamente 5 pies (1.52 metros) de ancho.
- Velocidad de entrada: Impresionantes 42,000 mph (67,592.5 km/h).
- Energía liberada: Equivalente a 230 toneladas de TNT.
El meteoro, compuesto de material natural y no de restos de satélites, viajó por la atmósfera durante unas 26 millas (41.8 kilómetros) antes de desintegrarse y caer finalmente en las aguas de la bahía de Cape Cod, al sureste de Massachusetts.
Un evento común con una audiencia inusual
A pesar de lo alarmante del estruendo, la agencia espacial enfatizó que los meteoros son fenómenos frecuentes. Sin embargo, suelen ocurrir sobre el océano o zonas despobladas.
En este caso, el meteoro cruzó una de las regiones más densamente pobladas de EE. UU., siendo captado por cámaras de seguridad y dashcams de vehículos en ciudades como Cambridge.
- Cultura
El American Meteor Society recibió informes desde Delaware hasta Montreal, Canadá, de personas que no solo escucharon el estruendo, sino que también lograron ver la bola de fuego surcando el cielo.
LV