Mientras la guerra entra en su séptima semana, Pakistán ha propuesto formalmente una segunda ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán para esta misma semana, en un intento desesperado por evitar que el reciente bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes desate un enfrentamiento directo de mayores proporciones.
Diplomacia en la cuerda floja
A pesar de que el alto el fuego pactado la semana pasada parecía mantenerse inicialmente, el control del estrecho de Ormuz ha reavivado las hostilidades.
Las conversaciones iniciales no lograron un acuerdo definitivo el pasado fin de semana, pero funcionarios paquistaníes, bajo condición de anonimato, subrayan que estas reuniones son parte de un proceso diplomático continuo y no un esfuerzo aislado.
Se baraja que la nueva ronda de diálogo podría celebrarse este mismo jueves, con Islamabad o Ginebra como posibles sedes. Esta vía diplomática coincide con otro hito histórico en Washington: el inicio de conversaciones directas entre Israel y Líbano, las primeras en décadas, destinadas a fijar parámetros para el fin de los enfrentamientos en la frontera norte israelí.
- Internacional
El bloqueo naval
Estados Unidos ha implementado un bloqueo estricto sobre los puertos iraníes para cortar el flujo de efectivo vital que Irán obtiene de exportaciones petroleras "clandestinas", principalmente hacia Asia.
El presidente Donald Trump afirmó que el control iraní del estrecho equivale a "chantaje y extorsión" y lanzó una advertencia directa a través de sus redes sociales:
"Si cualquiera de estos barcos se acerca a nuestra bloqueo, será eliminado de inmediato".
La respuesta desde Teherán no se hizo esperar; Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, sentenció: "Si ustedes luchan, nosotros lucharemos".
Un costo humano devastador
El conflicto ya ha dejado una estela de destrucción profunda. Se reportan al menos 3,000 muertes en Irán y más de 2,000 en Líbano, además de bajas militares estadounidenses y víctimas en los estados del Golfo. En Líbano, Israel ha intensificado su ofensiva contra Hezbollah, insistiendo en que la tregua con Irán no se aplica a este frente.
Mientras el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, plantea la "cooperación con el gobierno libanés para desmantelar a Hezbollah", el grupo armado asegura que no acatará ningún acuerdo que resulte de las conversaciones actuales.
En este escenario de fragmentación, Francia y Reino Unido planean desplegar buques de guerra para escoltar petroleros, intentando asegurar una vía comercial que hoy se encuentra bajo fuego.