La Comisión Europea (CE) confirmó este lunes haber sido blanco de una ofensiva informática dirigida contra sus plataformas digitales de acceso público.
El incidente, que ya se encuentra bajo investigación, derivó en la sustracción de información alojada en la infraestructura externa de la institución, aunque las autoridades aseguran que el alcance ha sido limitado.
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Se detectó un comportamiento sospechoso
El portavoz comunitario, Thomas Regnier, detalló durante la rueda de prensa diaria en Bruselas que el ataque se concentró específicamente en la plataforma "Europa", la cual está alojada en los servicios de computación en la nube de Amazon.
Según el funcionario, los sistemas de seguridad de la CE detectaron el comportamiento malicioso de forma "inmediata", lo que permitió una respuesta rápida para frenar la incursión.
Contención y alcance del incidente
A pesar de la intrusión, el Ejecutivo comunitario subrayó que la operatividad de los sitios web no se vio interrumpida en ningún momento. Las labores de defensa se centraron en aplicar "medidas de mitigación de riesgos" para blindar los servicios mientras se mantenía la navegación para los usuarios.
"Nuestros mecanismos de defensa detectaron las actividades maliciosas y los equipos iniciaron una investigación de inmediato. Esto nos permitió contener el incidente", afirmó Regnier.
En cuanto a la naturaleza de la información comprometida, los indicios preliminares señalan que se sustrajeron datos de portales como Europa.eu.
No obstante, el portavoz envió un mensaje de calma al aclarar que la infraestructura interna y los sistemas críticos de la Comisión permanecen intactos y fuera de peligro.
Datos de dominio público
La evaluación inicial sugiere que la información filtrada podría carecer de carácter confidencial. "Estamos hablando de datos que posiblemente ya fueran de dominio público", explicó Regnier, calificando este hecho como un factor "bastante tranquilizador" dentro de la gravedad de la situación.
El portavoz también aprovechó para defender la robustez de los protocolos de seguridad de la institución, asegurando que cuentan con políticas sólidas y directrices estrictas para todo su personal. Recordó que este tipo de amenazas son un riesgo cotidiano que afecta tanto al sector público como al privado a nivel global.
Actualmente, la investigación continúa abierta para determinar la autoría del ataque y el volumen exacto de la información afectada, mientras la Comisión refuerza sus perímetros digitales ante el incremento de la actividad cibercriminal en el continente.