La creciente del Río Bravo, ocasionada por varios días de intensas lluvias en el norte de Coahuila, provocó el desprendimiento de decenas de boyas flotantes utilizadas como barrera contra la migración irregular, situación que llevó al cierre preventivo de los puentes internacionales I y II, así como del puente ferroviario que conecta Piedras Negras con Eagle Pass, Texas.
La suspensión del paso comenzó durante la madrugada del viernes, luego de que las estructuras fueran arrastradas por la corriente, generando un riesgo para los pilares de concreto que sostienen los cruces fronterizos.
¿Por qué se desprendieron las boyas?
Las boyas, de aproximadamente una tonelada cada una, forman parte del sistema de barreras acuáticas instalado por el gobierno de Estados Unidos para inhibir el cruce irregular de migrantes en la frontera.
Estas fueron colocadas hace alrededor de dos años por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), en coordinación con la Guardia Nacional de Texas, como parte de una estrategia federal.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades, las estructuras se desprendieron entre la noche del jueves y la madrugada del viernes, después de cuatro días consecutivos de lluvias que incrementaron el caudal del Río Bravo. Posteriormente, comenzaron a desplazarse río abajo tras soltarse a unas 12 millas al norte de Eagle Pass.
¿Por qué cerraron los puentes internacionales?
Ante la posibilidad de que las boyas impactaran los pilares de concreto de los cruces internacionales, autoridades de Eagle Pass determinaron cerrar de manera preventiva los puentes internacionales I y II, además del puente ferroviario.
La medida busca evitar posibles daños estructurales que pudieran comprometer la seguridad de la infraestructura fronteriza mientras continúa el desplazamiento de las barreras por el río.
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Autoridades mantienen monitoreo
El alcalde de Eagle Pass, Aaron Valdez, informó que las autoridades realizan un monitoreo permanente con drones para seguir el recorrido de las boyas.
"Hasta ahora no existe un método seguro para detenerlas antes de que lleguen a los puentes", dijo.
Además, equipos de emergencia fueron desplegados en Eagle Pass para vigilar la situación y actuar en caso de que las estructuras alcancen alguno de los cruces internacionales.
Las autoridades de ambos países mantienen coordinación para evaluar las condiciones de la infraestructura y definir las acciones que se implementarán una vez que disminuya el nivel del río.
Cierre genera afectaciones en la frontera
La suspensión del paso ocasionó afectaciones para cientos de automovilistas y peatones que quedaron varados tanto en Piedras Negras como en Eagle Pass, además de interrumpir el flujo comercial y social habitual entre ambas ciudades fronterizas.
Comerciantes, transportistas y usuarios frecuentes de los cruces reportaron retrasos y pérdidas económicas derivadas del cierre, mientras que las filas de vehículos se extendieron por varias cuadras a la espera de la reapertura.
Hasta el momento no se han reportado daños en los pilares de los puentes; sin embargo, las autoridades informaron que realizarán una inspección detallada una vez que las boyas sean retiradas y las condiciones del Río Bravo lo permitan.
Finalmente, exhortaron a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y evitar acercarse a las márgenes del río mientras continúan las labores de monitoreo.
bjlm