Stanislav Krapivnik, exoficial del ejército estadounidense y experto militar, reveló que el nuevo misil balístico intercontinental ruso, el Sarmat, tiene el potencial de destruir "cualquier ciudad importante" y debería hacer que cualquier adversario "racional" se lo piense dos veces antes de atacar Moscú.
Sus declaraciones se produjeron tras el exitoso lanzamiento de prueba de este misil, el cual fue diseñado específicamente para reemplazar a unos 40 misiles Voyevoda de fabricación soviética.
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Potencial de aniquilación y tecnología suborbital
Krapivnik ofreció una muestra de lo que podría suceder en una ciudad como París, explicando que en su centro "no quedaría nada" y la Torre Eiffel probablemente se derretiría.
Esta capacidad destructiva se suma a una trayectoria de vuelo suborbital única que permite al misil sobrevolar tanto el Polo Norte como el Polo Sur, sorteando las defensas occidentales.
El desarrollo del Sarmat comenzó en 2011 y, antes de su reciente éxito, se reportó que sufrió una explosión masiva durante una prueba fallida en 2024.
Contexto geopolítico y la modernización de la tríada nuclear
El misil utiliza vehículos hipersónicos de planeo "Avangard", que vuelan 27 veces más rápido que la velocidad del sonido, cambiando de trayectoria constantemente para ser imposibles de interceptar.
Vladimir Putin lo ha descrito como el "sistema de misiles más poderoso del mundo", con un alcance de 35,000 km.
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Putin justifica este despliegue como una respuesta necesaria al escudo antimisiles de Washington tras su retirada en 2001 de un pacto de la Guerra Fría.
Buscando mantener el equilibrio estratégico en un momento en que el último pacto de control de armas nucleares ha expirado, dejando a las potencias en una carrera armamentística sin restricciones.
Finalmente, la esencia de este sistema se comprende mejor como parte de una modernización mayor de la tríada nuclear rusa que Putin supervisa desde el año 2000.
El Sarmat no actúa solo; se integra con nuevas armas como el misil Oreshnik (usado ya en Ucrania), el dron submarino Poseidón —diseñado para causar tsunamis radiactivos— y el misil de crucero de propulsión nuclear Burevestnik, que posee un alcance prácticamente ilimitado.
LV