El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, encabeza este viernes una reunión de alto nivel en la Situation Room de la Casa Blanca con sus principales asesores. El objetivo es alcanzar una “determinación final” sobre la continuidad de un acuerdo tentativo con Irán que busca extender el frágil cese al fuego actual y reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz.
Esta deliberación ocurre tras informes de que negociadores estadounidenses e iraníes habrían llegado a un principio de acuerdo para prolongar la tregua por 60 días adicionales, periodo en el cual se llevarían a cabo nuevas conversaciones sobre el polémico programa nuclear de la República Islámica.
Seguridad en el Estrecho de Ormuz: La exigencia innegociable de Trump
Para la administración Trump, la estabilidad marítima es una prioridad absoluta. A través de sus redes sociales, el mandatario fue enfático al declarar que “Irán debe aceptar que nunca tendrá un Arma Nuclear o Bomba”.
Como parte integral del pacto, Trump exige la reapertura total del Estrecho de Ormuz para la navegación internacional y la destrucción inmediata de todas las minas marinas colocadas en la vía.
Recientemente, el presidente advirtió a Omán que no debe establecer acuerdos de control compartido del estrecho con Teherán, bajo la amenaza de acciones militares directas. Mientras tanto, el secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene gestiones diplomáticas con Pakistán, país que ha servido como mediador en estas complejas negociaciones.
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Desmantelamiento del programa nuclear y el destino del uranio enriquecido
Uno de los puntos más críticos del debate es el inventario de material nuclear de Irán. Según la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Irán posee 440.9 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, un nivel que se encuentra a solo un paso técnico de la pureza del 90% necesaria para armamento.
El vicepresidente JD Vance ha señalado que el objetivo es asestar un golpe definitivo a las capacidades iraníes: “
Estamos en una posición en la que podríamos retrasar sustancialmente su programa nuclear, no solo durante el mandato de este presidente, sino a largo plazo”.
Trump ha exigido que este arsenal sea desenterrado y, en coordinación con la AIEA, sea “destruido”.
Tensiones diplomáticas: Entre misiles y negociaciones de paz
A pesar de los avances en la mesa de diálogo, la desconfianza persiste. El negociador iraní Mohammad Bagher Qalibaf expresó una postura desafiante, asegurando que su país no confía en promesas verbales debido a los ataques previos sufridos por parte de Estados Unidos e Israel.
“No se dará ningún paso antes de que la otra parte actúe”, afirmó Qalibaf, añadiendo con dureza: “No obtenemos concesiones a través de conversaciones, sino a través de misiles”.
Además de las cuestiones nucleares, Irán presiona para que cualquier acuerdo incluya una tregua entre Israel y los militantes de Hezbolá en el Líbano, donde los combates han escalado a pesar de la existencia de un cese al fuego nominal.
Aunque ambos países han intercambiado ataques y acusaciones de violaciones de la tregua en las últimas siete semanas, la administración estadounidense mantiene la apuesta por la negociación para evitar un retorno a las hostilidades a gran escala.
DF