El gobierno de Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, anunció la imposición de nuevos aranceles de entre el 10% y el 12,5% a las importaciones procedentes de 60 países.
Esta medida, que entra en vigor a las 12:01 de la mañana de este viernes, responde a lo que la administración califica como una aplicación insuficiente de las prohibiciones sobre bienes producidos mediante trabajo forzoso por parte de sus socios comerciales.
El fin de los gravámenes temporales y el uso de la Sección 301
Estos nuevos impuestos reemplazan a los aranceles provisionales del 10% que vencen el viernes. Tras sufrir un revés legal en la Corte Suprema, que determinó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no autorizaba tales cobros, el mandatario ha recurrido a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
Esta legislación permite al presidente sancionar a naciones que incurran en prácticas comerciales "injustificables" o "discriminatorias". Según Jamieson Greer, representante comercial de EE. UU., la medida busca corregir un "abuso de derechos humanos" y una "práctica comercial distorsionadora".
Países afectados y excepciones clave
La medida impacta a naciones que representan el 99% de las importaciones estadounidenses. Sin embargo, existen excepciones estratégicas:
Por ejemplo el petróleo, el gas y los fertilizantes no estarán sujetos a estos gravámenes.
As+i como también los productos que califican bajo el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá) están libres de estos nuevos aranceles.
Por otra parte, algunos países como India lograron una reducción en su tasa inicial (del 12,5% al 10%) tras endurecer sus controles internos contra el trabajo forzoso.
Impacto económico y social
Aunque el gobierno argumenta que los aranceles reactivarán la fabricación nacional, los expertos advierten sobre posibles consecuencias negativas:
Los aranceles son pagados por las empresas importadoras en EE. UU., que suelen trasladar el gasto a los consumidores finales mediante precios más altos.
Por otro lado está implementación ocurre poco antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato del 3 de noviembre, lo que supone un riesgo político ante la frustración ciudadana por el alto costo de vida.
En perspectiva de Derechos Humanos, organizaciones internacionales estiman que unos 27,6 millones de personas estaban sometidas a trabajo forzoso en 2021. Expertos señalan que, aunque los aranceles no son una "panacea", la amenaza de su imposición ya ha obligado a países a reformar sus políticas comerciales.
Investigaciones en curso
La oficina del Representante Comercial mantiene abierta una investigación adicional sobre 16 países (70% de las importaciones) por presunta sobreproducción de bienes, lo que podría derivar en más aranceles bajo la misma Sección 301 en el futuro cercano.
LV