En una nueva ofensiva contra el dominio de las grandes empresas tecnológicas, la Unión Europea (UE) multó este jueves a Google con 890 millones de euros (aproximadamente 1.000 millones de dólares).
La sanción responde a la determinación de que la empresa infringió normas antimonopolio digitales al configurar su tienda de aplicaciones, Google Play, y su motor de búsqueda para encauzar a los consumidores hacia sus propios servicios en detrimento de la competencia.
Los puntos clave de la sanción
El motivo de esta fue el uso de su posición dominante para favorecer productos propios sobre los de competidores.
Sin embargo la UE defiende que los usuarios deben poder acceder a las mejores ofertas, incluso si el desarrollador no paga comisión a la tienda de apps. La medida se ampara en la Ley de Mercados Digitales, que clasifica a Alphabet (matriz de Google) como un "guardián" del mercado.
"Los mejores productos deben triunfar"
Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea y comisaria de Competencia, fue enfática al señalar que:
"Los consumidores europeos tienen derecho a que los desarrolladores de aplicaciones les indiquen dónde pueden acceder a las mejores ofertas".
Según la funcionaria, el éxito de un producto debe basarse en su calidad y no en pertenecer al dueño del motor de búsqueda.
Por su parte, Google rechazó la medida. Kent Walker, presidente de Asuntos Globales de la compañía, calificó la multa como una "degradación del producto" impulsada por denunciantes interesados.
Según Walker, las normativas de la UE obligan a la empresa a eliminar funciones que los usuarios valoran, como los precios instantáneos de hoteles y vuelos, además de desmantelar protecciones de seguridad en la Play Store.
Tensión política y antecedentes
Esta sanción ocurre en un clima de alta tensión internacional. La estrategia de Bruselas para limitar el poder de Silicon Valley se mantiene firme pese a las críticas y amenazas de represalias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha arremetido previamente contra las regulaciones digitales del bloque.
Este no es el primer revés judicial para la compañía en la región:
Recientemente, Google perdió una apelación contra otra multa de 4.500 millones de dólares relacionada con el dominio de su sistema operativo Android.
Alphabet, la matriz de Google, reportó ingresos por 403.000 millones de dólares en 2025, lo que subraya la magnitud de la empresa frente a estas sanciones.
Con esta acción, la Unión Europea reafirma su liderazgo global en la regulación de los "guardianes" digitales, un grupo que también incluye a gigantes como Amazon, Apple, Meta, Microsoft y ByteDance.
LV