El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, afirmó que el Kremlin se ha visto obligado a reorganizar su estrategia defensiva, trasladando una parte significativa de sus sistemas antiaéreos para blindar objetivos específicos, entre ellos la capital y las residencias de Vladímir Putin.
Esta maniobra ocurre mientras los drones ucranianos de largo alcance continúan impactando instalaciones energéticas y militares críticas en lo profundo del territorio ruso.
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Éxito de los drones ucranianos y vulnerabilidad en el interior de Rusia
Según Zelenskyy, la efectividad de la campaña aérea ucraniana ha forzado a Moscú a desproteger vastas zonas del país para concentrar sus recursos en "objetivos prioritarios".
Recientemente, drones de Kiev alcanzaron refinerías de petróleo en Ufa, situadas a 1,500 kilómetros de la línea del frente, y depósitos de combustible en Krasnodar. Estos ataques han provocado escasez de combustible y han cortado líneas de suministro vitales para el ejército invasor.
"Solo en la región de Moscú han acumulado cientos de lanzadores" de misiles antiaéreos, manifestó Zelenskyy en su mensaje diario. El mandatario destacó que cerca de 90 lanzadores han sido redestinados a Valdai, donde se encuentra una de las residencias oficiales de Putin, además de reforzar la seguridad del puente de Kerch, que une a Rusia con la península ocupada de Crimea.
Esta concentración de fuerzas, según el líder ucraniano, deja al resto de la federación vulnerable a la tecnología de drones cada vez más sofisticada de Kiev.
Vladímir Putin prioriza su seguridad personal sobre la defensa nacional
La narrativa presentada por Zelenskyy sugiere un liderazgo ruso más preocupado por la supervivencia de su cúpula que por la protección de sus ciudadanos en otras ciudades. El presidente ucraniano vinculó esta crisis defensiva con la negativa del Kremlin a buscar una salida diplomática:
"Todo porque Putin se niega a poner fin a su guerra y a escuchar nuestras propuestas para una reunión, negociaciones genuinas y una paz digna".
A pesar de la retórica hostil del pasado, incluso figuras políticas internacionales como Donald Trump han reconocido la resiliencia de Ucrania, calificando a Zelenskyy de "valiente" y admitiendo que el país lo está haciendo "bastante bien" en el conflicto.
Analistas occidentales coinciden en que la producción nacional de drones de vanguardia está ayudando a Ucrania a contener a un ejército ruso numéricamente superior.
Apoyo del G7 y la vigilancia estratégica sobre Bielorrusia
El éxito de estas operaciones también depende del apoyo internacional. Tras su participación en la reciente cumbre del G7, Zelenskyy aseguró haber obtenido compromisos para una ayuda sostenida que impulsará aún más su campaña.
"Si Ucrania recibe exactamente lo que discutimos con nuestros socios... crearemos rápidamente condiciones en las que Rusia se verá obligada a elegir la paz".
Por otro lado, la situación en la frontera norte sigue bajo estricta vigilancia. Zelenskyy informó que Bielorrusia parece haber desactivado los repetidores de señal que facilitaban los ataques de drones rusos contra suelo ucraniano, tras las amenazas de Kiev de intervenir militarmente contra esos puestos.