El primer futbolista africano en formar parte de la institución cementera fue el ghanés James Owusu-Ansah, quien llegó en 1997 para integrarse a Cruz Azul Hidalgo, la filial que en ese entonces servía como semillero y plataforma para el primer equipo.
Su posición natural era como delantero, aunque también podía desempeñarse por las bandas como extremo, destacando por su velocidad y capacidad ofensiva.
Owusu-Ansah logró abrirse camino dentro de la estructura del club y tuvo la oportunidad de tener contacto con el primer equipo, incluso participando con la Máquina en la fase de Pre Pre Libertadores del año 2000, un torneo clave en el proceso rumbo a la Copa Libertadores.
A pesar de ese logro, su paso por la institución fue breve y con poco protagonismo mediático. Con el tiempo, su nombre se fue diluyendo en el entorno celeste, por lo que hoy en día pocos aficionados recuerdan su etapa en el club.
Achille Emaná
El segundo africano en vestir la camiseta de Cruz Azul llegó varios años después. Se trató del mediocampista camerunés Achille Emaná, quien arribó en septiembre de 2013 con un cartel interesante tras su paso por el futbol europeo y su experiencia internacional. Su llegada generó expectativas por su potencia física, visión de juego y capacidad para llegar al área rival, algo que le costó trabajo demostrar en la Liga MX.
Durante su etapa con el conjunto celeste, Emaná disputó un total de 18 partidos oficiales, en los que consiguió marcar cinco goles y aportar una asistencia. A pesar de mostrar destellos de su calidad y de su aporte ofensivo desde el mediocampo, nunca logró consolidarse como titular indiscutible. Su estancia en La Noria terminó siendo corta y su paso, aunque recordado por momentos puntuales, también fue fugaz.
- Club Cruz Azul
Christian Ebere
Ahora, más de una década después de la última experiencia africana en el club, Cruz Azul está por sumar un nuevo nombre a esta breve lista. Se trata del nigeriano Christian Ebere, extremo que llegará procedente de Nacional de Uruguay, equipo en el que militó durante las últimas tres temporadas y donde logró consolidarse como un jugador ofensivo.
Ebere destaca por su velocidad, desequilibrio en el uno contra uno y capacidad para jugar por las bandas, características que lo convierten en una apuesta interesante para reforzar el ataque celeste.
Se espera que el futbolista arribe a México en las próximas horas para definir los últimos detalles de su incorporación y convertirse oficialmente en nuevo refuerzo de la Máquina de cara al Clausura 2026.
Con su llegada, Cruz Azul no solo refuerza su plantel, sino que también retoma la presencia africana dentro de su historia, una que ha sido breve pero significativa.
Owusu-Ansah abrió el camino en los años noventa, Emaná le dio continuidad en la década pasada y ahora Christian Ebere tendrá la oportunidad de escribir su propio capítulo con la camiseta celeste.
RJ