El guion en las salas de prensa del Estadio Corona comienza a volverse cíclico. Las comparecencias de Francisco Rodríguez tras los partidos de Santos Laguna se han convertido en un eco repetitivo: un equipo incapaz de conservar ventajas o que, desde el silbatazo inicial, navega contra la corriente en el marcador.
Este domingo, tras la amarga derrota de 1-2 ante el Mazatlán, el estratega español tuvo que encarar una vez más los micrófonos con el ceño fruncido, tratando de explicar un desconcierto que parece no tener fin.
- Club Santos
A pesar de la caída, Rodríguez insistió en que el equipo genera volumen de juego, pero carece de la contundencia necesaria para "matar" los encuentros.
“Las cosas no nos salen, no es que no hayamos dejado de intentar, al final era un partido para ganar y nos vamos con las manos vacías”, señaló el técnico español.
La crudeza de sus palabras subió de tono al describir el estado anímico de sus jugadores, señalando directamente una falla clara de Lucas Di Yorio que pudo haber sentenciado el juego antes de la remontada sinaloense:
“Nuestro vestuario está jodido, no nos va bien la vida, creo que en el partido tuvimos en la contra para hacer daño, ellos (Mazatlán) materializaron las suyas, al final no fuimos capaces de ganar a un buen rival que estuvo más acertado. Lucas (Di Yorio) tuvo una clara para sentenciar el 2-0”, añadió.
- Club Cruz Azul
Cuestionado sobre si su puesto está en riesgo o si ha tenido pláticas con la directiva guerrera sobre su futuro, Francisco Rodríguez prefirió no profundizar, aunque su rostro no podía ocultar la decepción.
Manifestó que "esa pregunta no era para él", aunque dejó claro que entiende el malestar de la tribuna tras los descalabros ante Pumas y Tigres.
“El equipo salió bien, pero no pudo sentenciar cuando la tuvo. La situación en que estamos no nos ayuda, por eso la gente está enojada con nosotros”, reconoció.
Rodríguez cerró afirmando que asume la máxima responsabilidad y que el club "tirará hacia adelante" pese a las críticas.
La visión de Sergio Bueno
En la acera de enfrente, el técnico del Mazatlán, Sergio Bueno, destacó la importancia de sacar puntos en un duelo de equipos urgidos, donde la salud mental de los jugadores fue clave para la remontada.
“Los resultados tienen el peso como tal, pero ahora nos enfrentamos dos cuadros necesitados de la victoria, sumidos en una problemática donde nadie quiere estar y la parte emocional juega un papel importante. Supimos reponernos al gol adversario, lo tendré que revisar, me parece que no es penal”, concluyó el estratega visitante.