En el fútbol existen momentos que nos recuerdan por qué este deporte es llamado "la pasión de las multitudes". Tras el silbatazo final en la frontera, dondeSantos Laguna logró imponerse a los Xolos de Tijuana , la imagen de un pequeño aficionado rompiendo en llanto se convirtió en el símbolo de toda una región.
No eran lágrimas de tristeza, sino de un desahogo profundo tras ver a su equipo romper una loza de 737 días sin conocer la victoria en calidad de visitante.
La pureza de su reacción se volvió viral en cuestión de horas, generando una ola de empatía que llegó hasta las oficinas del Territorio Santos Modelo. Fiel a su filosofía de “Ganar Sirviendo”, el club inició una búsqueda para localizar al menor, con el firme propósito de agradecerle por esa lealtad que no entiende de rachas negativas ni de distancias.
Este miércoles, el sueño del pequeño se hizo realidad. Al llegar a las instalaciones del complejo deportivo, el invitado de honor fue recibido con los brazos abiertos.
Acompañado por el equipo de comunicación del club y sus padres, el niño pudo ingresar a las entrañas del TSM para ser testigo privilegiado de la preparación de los Guerreros.
Desde la orilla de la cancha, observó con asombro la intensidad de los entrenamientos dirigidos por el cuerpo técnico, luego de que uno a uno, los futbolistas del primer equipo se acercaran para conocerlo al ingresar a la cancha.
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Regalos con sello albiverde
Para que la experiencia fuera completa, el Club Santos Laguna le hizo entrega de un jersey oficial y unos tachones de un futbolista. Pero lo más valioso para el pequeño seguidor no fue la ropa, sino el gesto de los jugadores, quienes se tomaron el tiempo para plasmar sus autógrafos en su nueva indumentaria, convirtiéndola en una pieza única de colección.
La mira puesta en el Estadio Akron
Con la energía renovada y su jersey recién firmado, el pequeño manifestó que su fe en el equipo está más fuerte que nunca. Tras haber sido, de manera simbólica, el amuleto que terminó con la sequía fuera del Estadio Corona, el niño lanzó un último deseo antes de despedirse: vencer a las Chivas.
El reto no es menor, ya que Santos se enfrentará a las Chivas este sábado en el Estadio Akron, pero con el respaldo de historias como la de este pequeño, los Guerreros viajarán a la Perla Tapatía sabiendo que en cada rincón de La Laguna hay un corazón latiendo con la misma intensidad que el de aquel niño que lloró de alegría en Tijuana.