En el calendario civil, el 20 de mayo puede ser un día cualquiera de mitad de año. Sin embargo, para la Comarca Lagunera, esta fecha está escrita con letras de oro, sudor y gloria. No es una coincidencia, es una auténtica tradición campeona: un día como hoy, pero en tres épocas distintas, el Club Santos Laguna tocó el cielo del fútbol mexicano, consolidando el 20 de mayo como el día más "Santo" del año.
La historia de amor entre esta fecha y los campeonatos de los Guerreros se ha repetido en tres ocasiones memorables que marcaron a distintas generaciones de aficionados.
20 de mayo de 2001: La segunda estrella (Verano 2001)
La primera gran cita con el destino ocurrió en el ya lejano Verano 2001. El viejo Estadio Corona, la mítica "Casa del Dolor Ajeno", lucía un lleno imponente para la final de vuelta contra el Pachuca.
Tras un juego de ida vibrante, los Guerreros comandados por Fernando Quirarte se coronaron en su propio patio. Aquella tarde se consagró en la memoria colectiva con el agónico gol de Róbson Luiz que desató la locura en la región, dándole a Santos su segunda estrella y comenzando el mito del 20 de mayo.
20 de mayo de 2012: La revancha del "Maestro" (Clausura 2012)
Once años exactos tuvieron que pasar para que el calendario volviera a alinearse. Ya instalados en el Territorio Santos Modelo (TSM), los Guerreros dirigidos por Benjamín Galindo se veían las caras en una final de pronóstico reservado ante los Rayados de Monterrey.
Con un fútbol dinámico y el liderazgo de figuras como Oribe Peralta y Daniel "El Hachita" Ludueña, Santos se impuso 2-1 en la vuelta (3-2 global), cobrándose viejas afrentas y bordando la cuarta estrella en el escudo un glorioso domingo por la noche.
20 de mayo de 2018: El rugido en Toluca (Clausura 2018)
La tercera coincidencia mística llegó en el Clausura 2018, pero esta vez la hazaña tuvo que ser a domicilio. El Santos de Robert Dante Siboldi llegó al siempre complicado Estadio Nemesio Díez con la ventaja en el bolsillo frente a los Diablos Rojos del Toluca. En un partido de mucha garra y sufrimiento, un gol tempranero de Julio Furch fue suficiente para amarrar el empate 1-1 en el "Infierno" (3-2 global).
La afición lagunera volvió a salir a las calles a festejar, confirmando que si Santos juega una final un 20 de mayo, la gloria está prácticamente asegurada.
Hoy, la Comarca recuerda con nostalgia y orgullo que tres de sus seis títulos de liga comparten el mismo ADN y la misma fecha en el calendario. El 20 de mayo no es un día común; es el recordatorio de que en La Laguna, cuando se lucha con el corazón, se es un guerrero indomable.