Tras oficializarse el retorno de Omar Tapia a la estructura de Fuerzas Básicas, el Club Santos Laguna ha entrado en una fase crítica de planeación institucional.
La búsqueda del nuevo director técnico para Santos Laguna no es solo una tarea administrativa, sino la piedra angular de un proyecto que busca rescatar a la franquicia de la inestabilidad deportiva que la ha mantenido en la parte baja de la tabla durante los últimos dos años.
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La urgencia por definir al estratega responde a una necesidad operativa: la reestructuración de la plantilla. A diferencia de procesos anteriores, la directiva pretende que el nuevo timonel tenga una participación activa en la conformación del equipo de cara al Apertura 2026.
Con aproximadamente tres meses de margen antes del inicio del torneo y la participación en la Leagues Cup, el club busca que el técnico entrante sea quien determine las altas y bajas, evitando imposiciones que compliquen el funcionamiento colectivo.
Jaime Lozano y Renato Paiva, entre los candidatos
En la baraja de candidatos, que incluye entre cuatro y cinco perfiles tanto nacionales como internacionales, han comenzado a destacar figuras con bagaje comprobado. El periodista David De la Garza reveló en el programa Futbol al Día que la lista ha sumado nombres de alta relevancia:
• Jaime Lozano: El estratega mexicano, cuya reciente experiencia al frente de la Selección Nacional le ha brindado un perfil mediático y metodológico importante, aparece como una opción atractiva para refrescar la identidad del equipo.
• Renato Paiva: El portugués, quien ya conoce los terrenos de la Liga MX, aporta una visión europea combinada con el conocimiento del mercado local, un perfil que suele ser del agrado del Grupo Orlegi.
Además de estos perfiles, se ha reportado una intensa actividad de promotores que buscan colocar a sus representados en la Comarca, atraídos por la infraestructura del TSM y la vitrina que representa el club a pesar de su bache reciente.
La directiva santista camina con "pies de plomo". Tras un ciclo de dos años marcado por el sótano de la tabla general y constantes relevos en el banquillo, la prioridad es la estabilidad. El objetivo es evitar los "parches" y consolidar un proceso que devuelva el ADN guerrero y la competitividad que solía colocar a Santos en cada liguilla.
Hasta ahora, el primer movimiento oficial de esta "limpia" ha sido la salida de Haret Ortega. El central, que no logró consolidarse y cuya opción de compra no fue ejercida, regresa a los Bravos de Juárez. Se espera que esta sea la primera de varias bajas, especialmente en la zona defensiva, que fue señalada como la más débil del campeonato pasado.
Se estima que el anuncio del nuevo entrenador se produzca en un lapso de dos semanas. Este tiempo es vital para que el elegido pueda realizar un diagnóstico profundo de los activos del club, planificar la pretemporada y trabajar junto a la inteligencia deportiva en los refuerzos necesarios para recuperar la grandeza de la institución.