A inicios de enero, el panorama para Bernardo Parra parecía definido lejos del Volcán.
Diversos informes señalaban que el canterano auriazul, quien había sido una pieza importante para cumplir con la regla de minutos de menores, dejaría la institución para unirse a las filas del Querétaro en calidad de préstamo por un año.
Sin embargo, la situación ha dado un vuelco inesperado en los últimos días. A pesar de los reportes iniciales que lo colocaban prácticamente fuera del club, Parra se mantiene entrenando activamente en las instalaciones del Centro de Entrenamiento Tigres (CET).
El mediocampista de contención se presentó a la práctica de este miércoles 7 de enero, desmintiendo con su presencia la inminencia de su salida hacia los Gallos Blancos.
Aunque se mencionaba que existía ya un acuerdo previo entre las directivas, el cual incluía una opción de recompra para el club felino, el jugador sigue bajo las órdenes del cuerpo técnico, lo que sugiere un cambio de planes de último minuto en la planeación deportiva para el Clausura 2026.
¿Por qué Bernardo Parra no ha dejado la institución?
La decisión de frenar su salida no ha sido fortuita y responde a una serie de factores críticos que afectan la profundidad del plantel actual.
En primer lugar, trascendió que el propio estratega Guido Pizarro solicitó formalmente la permanencia del jugador en el equipo.
Esta petición surge ante una evidente escasez de recambios en la zona de contención para el arranque del torneo.
La situación se ha vuelto urgente debido a la baja confirmada de Juan Pablo Vigón, quien deberá cumplir dos partidos de suspensión tras ser expulsado en la Final contra Toluca, lo que deja un hueco significativo en el medio campo para las primeras jornadas.
A este escenario se suma la reciente salida de Eugenio Pizzuto, quien fue transferido al Atlante de la Liga de Expansión, reduciendo aún más las opciones de rotación en el círculo central.
Aunado a esto, la directiva encabezada por Mauricio Culebro no ha logrado cerrar la llegada de nuevos refuerzos en posiciones clave, lo que obliga a retener al talento formado en casa para garantizar la competitividad del grupo.
En un mercado donde las bajas han sido constantes, incluyendo nombres experimentados como Javier Aquino y Sebastián Córdova, la figura de Parra se vuelve esencial para mantener la estructura mínima necesaria.
Aunque el mercado de registros en la Liga MX permanece abierto hasta el 9 de febrero, permitiendo aún movimientos de último minuto, la realidad inmediata dicta que Bernardo Parra iniciará el Clausura 2026 vistiendo los colores de la U de Nuevo León.
Su permanencia asegura no solo un respaldo ante las suspensiones, sino también una opción confiable para un semestre que exigirá el máximo esfuerzo físico debido a la doble competencia que enfrentará el equipo entre la liga local y el torneo de la Concacaf.
DR