Durango, Dgo. Por necesidad y por la curiosidad de aprender algo nuevo, Alberto, Don Beto como la mayoría lo conoce inició con el oficio de desponchador desde los 8 años de edad, hoy con 73 años de edad y con 65 años de experiencia en la rama de los vehículos se ha ganado el respeto y cariño de la mayoría de sus clientes, pues la plática y las experiencias ya vividas por parte de don Beto son las favoritas de todos sus clientes.
Aunque el señor Alberto no pudo terminar la primaria no fue impedimento para iniciar con su negocio y mantenerlo hasta el día de hoy, con la ayuda de su nieto ha logrado seguir manteniendo su hogar, principalmente a su esposa con la que lleva 56 años de casado y con la que desea seguir pasando sus días.
Por falta de conocimientos y de buenos consejos, no pudo generar una pensión por lo que se ve en la necesidad de continuar abriendo su local todos los días de 11 de la mañana a 5 de la tarde y aunque los clientes disminuyeron lo poco que logra juntar les sirve para comer al día.
Descansando únicamente los domingos, don Beto no se da por vencido, asegura que tiene muchas ganas de seguir viviendo y de seguir juntando experiencias junto a su esposa quien no lo ha apoyado desde sus inicios.