CIUDAD DE MÉXICO.- Diez meses llevan familias mexicanas, buscando una cama de hospital, un tanque de oxígeno, una ambulancia, que logre salvar a sus seres queridos que agonizan por el COVID-19.
Los servicios médicos hacen lo imposible por evitar que la cifra de muertos continúe en aumento, pero los cuerpos de los enfermos poco a poco se dan por vencidos.
El aumento de enfermos por COVID-19 ha incrementado el tiempo en los servicios médicos, en algunas ocasiones puede tardar hasta 6 horas, ya que se tiene que esperar a que el paciente sea ingresado a un hospital público o privado.
.JM