Vecinos que se encuentran en contra del cierre de la calle Fanny Anitúa, como parte del proyecto “Paseo Universitario” son amedrentados por el Gobierno municipal de Durango y se sienten vigilados en sus comunicaciones.
Ivette Vinay, vecina de la zona, comentó que lo que le preocupa es que se contrapuntea a los ciudadanos haciendo versiones públicas para contrarrestar las quejas u observaciones que se han hecho del conocimiento de los duranguenses sobre el proyecto.
Cabe mencionar que “Paseo Universitario” es un proyecto que pretende hacer peatonal la calle Fanny Anitúa, frente a las facultades de Derecho, Medicina y Contaduría y luego de darse a conocer se generaron opiniones a favor y en contra; desde colonos que no se les tomó en cuenta como Vinay o ciudadanos en general que se mostraron en contra porque hay otras prioridades en Durango, como el mejoramiento de calles y erradicar el robo en el municipio capitalino. Algunos dicen que los 12 millones que cuesta la obra se pueden reorientar a otros rubros de mayor urgencia.
Ejemplificó que se han hecho declaraciones públicas de líderes estudiantiles que no fueron entrevistados, incluso que ella los consultó y negaron haber sido contactados.
La entrevistada explicó que apoya a los ciudadanos porque no cuenta con filiación política y habla lo que considera correcto.
Explicó que no entiende cuál es la estrategia o el fondo y el alcalde de Durango, José Ramón Enríquez Herrera, genera enemistades con los ciudadanos al amedrentarlos, asustarlos y con la sensación de espionaje.
Por lo que respecta a las personas que se encuentran a favor o en contra de Paseo Universitario, dijo que se ha tomado en cuenta las 10 viviendas que se ubican en la calle Fanny Anitúa y 6 viviendas son de un mismo dueño.
Vinay recordó que los habitantes de la privada Dolores del Río no contaron en las encuestas realizadas para saber si están a favor o en contra y expresó que el director de Obras Públicas del Ayuntamiento de Durango, Humberto Rosales Badillo la contactó, pero hasta que ya se habían hecho públicas declaraciones cuando comenzaron las manifestaciones ciudadanas.
Sostuvo que ni a los habitantes de la colonia Los Ángeles ni de la calle Venencia, Nápoles y San Roque que convergen a Fanny Anitúa se les tomó en cuenta.
Cuestionó cuál será al final la medición definitiva de aprobación o de rechazo del proyecto, porque se instaló en la Plaza de Armas un stand para realizar un sondeo ciudadano para los duranguenses en general y no sabe si será de esa manera o con todos los colonos de la zona.
Finalmente dijo que hay un especialista en ingeniería que aseguró que en el momento de aumentar la carga vehicular al bulevar Dolores del Río, donde pretenden cambiar el aforo que circula hoy en día por Fanny Anitúa, afectaría por el peso de los autos y camiones, dado que se encuentra la infraestructura hidráulica subterránea de la acequia.