Cierra el año con la demolición de 30 ladrilleras que se encuentran en la mancha urbana de Durango capital, dijo el director de Medio Ambiente, Óscar Chávez Chávez.
El funcionario municipal comentó que se cambió de giro comercial a las personas que se dedican a la fabricación de ladrillo, para que no vuelvan a reincidir. Recordó que, en la pasada administración, no se contaba con una brigada de inspectores que vigilara y testificara que se había dejado de producir en los negocios que recibieron dinero por parte del Ayuntamiento para dejar cocer ladrillos.
Ahora los inspectores son los que verifican que en cada una de las zonas de obrajeros se usen los eficientadores de la manera correcta. Y los que no ocupan esta tecnología, se turna al juzgado administrativo para que las actas levantadas cumplan con sus efectos de sanción.
Indicó el funcionario municipal que algunos de los obrajeros que se encuentran en Durango, se negaban a usar los eficientadores por la cantidad de energía eléctrica que utilizaban. Pero por parte del ayuntamiento se les solicita que los usen de la manera adecuada. Se entregaron 240, que es el mismo número de fábricas de ladrillo.
Ejemplificó que hay casos donde personas conocen del oficio de tapicería, y se abriría un negocio sobre el mismo tema para que generen ganancias. Además, que por parte de las autoridades existe la cautela para que se aproveche el recurso.
Finalmente, explicó que lo que se busca es que no vuelvan a trabajar en la producción de ladrillos que solamente contamina a la ciudad, además que cuenten con una entrada de recursos de manera permanente.