Ciudad de México. Una de las partes más importantes del cuerpo femenino es sin duda nuestra vulva. Los cambios en ella pueden advertirnos algunos signos y síntomas de enfermedades de transmisión sexual que no deberían pasar inadvertidas para consultar rápidamente a nuestro médico, por lo que conocerla a profundidad es importantísimo.
Sin embargo, comprendemos que quizá, por los tabúes, prejuicios y falta de información al respecto puede ser que no te hayas tomado el tiempo de inspeccionarla y conocer su aspecto. Es por esto que con la ayuda de especialistas de Marie Stopes te dejaremos una pequeña guía sobre cómo revisarla y los síntomas que debes descartar.
Conocer y revisar tu vulva
El nombre y la anatomía
Lo primero que tienes que saber sobre esta parte de tu cuerpo, a la que usualmente llamamos simplemente "vagina" en realidad se llama vulva, y que comprende los órganos externos de tu aparato reproductivo, como son los labios vaginales, el clítoris, el orificio uretral (por donde orinamos) y la apertura vaginal.
La vagina es en realidad un órgano interno realmente flexible que conecta la vulva con el cérvix y el útero. Es aquí por donde entra el pene, los juguetes sexuales, los tampones y la copa menstrual y salen los bebés y la sangre menstrual.
Revisa su aspecto normal
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Busca un lugar en el que te sientas cómoda, y en donde te puedas recostar.
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Recorta sólo un poco el exceso de vello púbico para que puedas ver mejor. No lo quites todo, está ahí por una razón.
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Toma un espejo de tamaño considerable, que esté lo más cerca posible y que te permita observar bien los detalles.
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Recuéstate cerca o debajo de una lámpara y abre las piernas.
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Coloca el espejo frente a tu vulva y observala y tócala si es necesario. Separa los labios y mueve el vello para ver mejor. Es recomendable que tomes una fotografía para que en el futuro tengas con qué comparar.