Durango, Dgo. Para Don Rogelio, el trabajo comienza desde las 6:30 de la mañana, cuando se levanta para alistar todos los ingredientes necesarios y para que a eso de las 7:00 en punto, el caso esté ya derritiendo el piloncillo y así comenzar el proceso de fabricar las melcochas o charamuscas.
Con la receta aprendida de su suegro, el señor Arámbula lleva aproximadamente 30 años dedicándose al comercio de este confite, el cual, ya es muy poco vendido en la capital.
Caminando por el Centro Histórico o ubicado afuera del edificio G S, Don Rogelio invita a la comunidad a deleitarse con las famosas charamuscas o melcochas.
Los precios van desde los 10 pesos las de cacahuate y a 15 las de nuez.