JUÁREZ.- Además de la tragedia por la pérdida de un ser querido, la familia Martínez García tuvo que enfrentar la indiferencia y la falta de humanidad de los encargados de la construcción que colapsó el jueves en la colonia Cumbres.
Durante varias horas, los familiares del albañil Federico Martínez García, de 40 años, tuvieron que esperar en el panteón para que los restos fueran llevados por el personal de una funeraria.
La falta de pago por parte de la constructora demoró el sepelio.
Los deudos vivieron todo un calvario desde el momento en el que se enteraron del derrumbe de la plaza comercial en construcción.
Los familiares se quejaron de la falta de humanidad de los representantes de la constructora. Los olvidaron en los momentos más difíciles, y eso lo consideraron por demás injusto.
Federico Martínez habitaba en la colonia Villas del Álcali, en García. Dejó esposa y cuatro hijos pequeños: el más grande de 12 años, y la menor, de tan sólo 4.
Finalmente y después de unas cinco horas de espera, los restos de Martínez García fueron sepultados en un panteón de Juárez.
mvls