MÉXICO.- En 2020 se registraron 3 mil 723 asesinatos violentos a mujeres, de los cuales ni un 30 por ciento son registrados e investigados como feminicidio por culpa de la inexperiencia en temas de género del sistema de seguridad mexicano lo que provoca que todos estos casos queden impunes, señaló la abogada y especialista en temas de género, Blanca Ivonne Olvera.
Como lo mencionó el presidente Andrés Manuel López Obrador en su segundo informe de gobierno, en 2020 solo fueron registrados 940 feminicidios, lo que equivaldría a dos o tres diarios, pero se registró un aumento en los homicidios dolosos a las mujeres con 2 mil 873 casos. “Cuando se tiene conocimiento de un acto delictivo debemos de llamar a un policía, quien tiene que registrar si es un homicidio o un feminicidio, ese registro es el que aparecerá en el informe y con el que se llevará a cabo la carpeta de investigación que será enviada al secretariado ejecutivo de seguridad.
El policía hace este registro por falta de capacitación en perspectiva de género, así como en el sistema de justicia penal”, condenó La también Investigadora del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe) con la línea de investigación en feminicidio, señaló que solo un policía capacitado en la materia podría identificar las circunstancias para identificar cómo calificar a un caso como posible feminicidio y estos errores logran la impunidad en los casos mexicanos, pues por ley no es el mismo seguimiento en un caso de feminicidio que en uno de homicidio.
“Es como una bolita de nieve, que va escalando y finalmente lleva a estas estadísticas, lo que provocan que sean invisibilizados cuántos asesinatos violentos de mujer equivalente a feminicidios hay en el país porque nos vamos con la idea de que ‘Ah, en 2020 solo hubo 940 feminicidios’, no, esos solo fueron estudiados como feminicidios”.
Pero los policías no son los únicos que no tienen la capacidad para el estudio de estos casos, según la especialista, también el Ministerio Público es causante de estos errores en la búsqueda de justicia de las víctimas y víctimas colaterales de feminicidio, pues requiere mucho papeleo el cambiar y reclasificar el homicidio doloso de mujer a feminicidio.
“Un ejemplo claro es el caso de Yesenia Zamudio, quien después de cinco años pudo lograr que se investigue el caso de su hija. No hay avances en el caso de Marichuy porque fue calificado como homicidio doloso de mujer, fue hasta hace unos meses cuando fue reclasificado, las investigaciones empezaran desde ahorita por protocolo”, afirmó.
Este problema no ha disminuido en 2021, pues a pesar de que según los datos oficiales mexicanos en enero se registraron 67 feminicidios y 240 homicidios dolosos de mujer, lo que significaría que bajaron las muertes violentas de mujeres a nueve u ocho casos diarios, pero el único delito que no bajó fue el de la violencia familiar, que puede escalar a un feminicidio.
“Tal es el caso de Abril (…) y ahora qué cuentas le podemos dar a ella, pues que las cosas siguen igual porque su probable victimario, que fue su esposo aún no es sentenciado, el juez que tiene parte de responsabilidad no fue sancionado, esa es la impunidad que se refleja en las manifestaciones, el reclamo de justicia”, condenó.
En 2020 fueron denunciadas 220 mil 28 delitos de violencia familiar, al dividir esta cifra entre los 365 días del año, equivalen a 603 mujeres que diario fueron violentadas en sus hogares. Pero para la especialista Blanca Olvera, esta cifra es solo “la punta de la montaña”, pues según datos del Inegi solo el 7 por ciento de los delitos que ocurren en el país se denuncian.
“Esta cifra de 603 mujeres diario, que es toda una masacre resulta que tuvieron que batallar con lo de la pandemia, salir de sus casas, reconocerse violentadas y hacer la denuncia, y al llegar al ministerio público también batallaron con esa falta de perspectiva de género, pues les dicen ‘regrese mañana, porque qué tal que se en contenta con su marido y se arrepiente’”.
mmr