CIUDAD DE MÉXICO.- El Faro Tláhuac de la Ciudad de México se llenó de colores con la posada navideña de migrantes centroamericanos, que se realizó con ayuda de voluntarios de la sociedad civil y la embajada de El Salvador.
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En punto de las tres de la tarde, este domingo decenas de migrantes hicieron equipos para participar en los torneos de gotcha y fútbol.
Al caer la noche, el lugar que resguarda a doscientos cincuenta hondureños y salvadoreños, abrió sus puertas con los cantos que anunciaron el inicio de las fiestas decembrinas en el Faro.
Pero la verdadera fiesta comenzó durante la cena navideña, ya que después de varios meses, los migrantes salvadoreños volvieron a probar la tradicional pupusa.
Para finalizar el evento, los niños se reunieron a las afueras del Faro para romper una piñata.
Durante las últimas semanas, 285 migrantes salieron del albergue para laborar en distintas zonas del país con ayuda de una visa de trabajo. Los restantes, aún están en espera de resolver su situación.
JM