BERMEJILLO.- En el ejido Bermejillo, Durango, un menor de seis años de edad resultó con quemaduras de segundo y tercer grado en el 60 por ciento de su cuerpo debido a que jugó con gasolina y cerillos, objetos que tomó de un taller ubicado al exterior de su vivienda.
De inmediato, el niño fue trasladado al área de quirófano por las quemaduras que tiene en su rosto y en las manos, también se quemó su esófago pues, además, ingirió gasolina cuando ocurrió el accidente, según el reporte médico.
El estado de salud del menor es grave.
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