Durango. Según las declaraciones del padre Noe Soto, la pandemia, el aislamiento y la pérdida masiva de empleos, han sido los principales factores para que la violencia intrafamiliar haya tenido un despunte durante los últimos meses.
Por lo que la iglesia católica ha tenido que jugar un papel importante en la sociedad, principalmente como escucha, ya que, a través de la confesión, muchos de los agresores o agredidos logran el deshago.
Así mismo, el párroco aseguró que es a través de este tipo de revelaciones que los involucrados logran obtener el valor moral para poder ir a entablar una denuncia formal con las instancias de justicia correspondientes.