El precio del petróleo subía tras dos sesiones de pérdidas, pero seguía en camino de cerrar la semana con su mayor desplome del año debido al alza de los inventarios y preocupaciones sobre una posible desaceleración económica.
Los inventarios de crudo en Estados Unidos treparon a su nivel más alto desde julio de 2017, informó la Administración de Información de Energía (EIA). Asimismo, el temor a que la guerra comercial entre Estados Unidos y China siga creciendo también afectaba a los precios.
El crudo Brent ganaba 69 centavos, o 1.02 por ciento, a 68.45 dólares el barril, en camino aún para cerrar la semana con un declive de más del 5 por ciento. El West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos sumaban 64 centavos, o 1.1 por ciento, a 58.55 dólares el barril.
No obstante, analistas como Jasper Lawler, de London Capital Group, creen que las ganancias tendrán una vida corta. "Sin una rápida resolución a la prolongada guerra comercial, algo que ahora parece muy poco probable, el petróleo podría tener problemas para seguir subiendo".
Pese a todo, los recortes en el suministro -tanto voluntarios como a resultas de las sanciones estadounidenses- mantenían un cierto piso a los precios.
"El cumplimiento del pacto de reducción de suministro de la OPEP y sus aliados sigue siendo alto, mientras que es probable que la producción de Irán y Venezuela vuelva a tener una tendencia bajista este mes", escribió en un reporte el analista Giovanni Staunovo.