En los últimos dos años, habitantes del ejido Rancho Alegre han tenido que lidiar con problemas de inseguridad y pandillerismo.
Al estar ubicado en los límites de Torreón con el municipio de Matamoros, sus habitantes aseguran que la ausencia de patrullas es muy escasa, lo que permite que la delincuencia logre sus cometidos.
Son varios los cuerpos humanos que han sido encontrados a los alrededores de esta comunidad.
José Luis Aguirre, suplente del comisariado ejidal en este lugar, señala que las actividades regulares de la población se han limitado de lunes a viernes, ya que los fines de semana consideran que "Rancho Alegre" deja de hacerle honor a su nombre, pues la disputa de dos pandillas causa batallas campales.
El ejido está dividido por tan solo una carretera conocida como "El Esterito", donde además la falta de alumbrado es otro factor que favorece al incremento de la inseguridad.
Alrededor de 400 familias solicitan atención para disminuir la violencia, ya que incluso han tenido que soportar la aparición de cuerpos mutilados en el ejido.