MONTERREY.- Al joven Carlos Mejorado le tocó vivir los días más aciagos del penal del Topo Chico, y ver de cerca algunas de las historias más negras que pudieron haberse gestado en ese sitio.
Afirma que "por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado" lo involucraron en un homicidio, y ahora lleva 10 años en prisión, de 25 que recibió como sentencia.
Él relató los días y las noches de tristeza, soledad, temor y muerte que vivió en el viejo reclusorio.
“Tenía que sufrir todavía, sobrevivir aquí en este lugar, en un círculo donde todo el día era intranquilidad. No podía dormir, tenía miedo, pasé humillaciones, faltas de respeto para mi persona y mi familia”, dijo.
En abril de 2009 fue detenido por su presunta implicación en el crimen de un profesor de secundaria en el municipio de Escobedo. Junto con él fueron acusados otros dos jóvenes como autores materiales, y una mujer como quien planeó y pagó por el homicidio.
Ahora de 33 años, Carlos recordó su modo de vida antes de quedar preso: Era estudiante de la carrera de Organización Deportiva, vivía con sus padres y sus hermanos, en el seno de una familia sana y unida.
“Pero desgraciadamente me tocó estar en el lugar y hora equivocados, y consecuencia de esos momentos es porque ahora me encuentro privado de mi libertad desde abril de 2009”, dijo.
Espera que en su nueva estancia, en el penal de Apodaca, siga perteneciendo al equipo de fútbol americano e instruyendo en diferentes disciplinas deportivas, en espera de cumplir su sentencia.
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