CIUDAD DE MÉXICO.- Los árboles de jacaranda se han convertido en un símbolo de México al pintar de violeta sus calles durante la primavera. Sin embargo, su origen está lejos de nuestro país y fue gracias a dos japoneses que esta planta llegó aquí.
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Las jacarandas son originarias de Brasil y Paraguay, y llegaron a México a inicios del siglo XX gracias a los migrantes japoneses Tasuguro Matsumoto y su hijo Sanshiro Matsumoto.
Los Matsumoto se instalaron en la Ciudad de México y pusieron un negocio de jardinería en la colonia Roma, donde comenzaron a cultivar la jacaranda.
Tras la Revolución Mexicana, Tasuguro propuso al entonces presidente Álvaro Obregón, plantar estos árboles en las calles principales de la capital.
Gracias a su buena relación con el Gobierno de México, durante la Segunda Guerra Mundial, los Matsumoto obtuvieron la nacionalidad mexicana y compraron la ex Hacienda de Temixco en Morelos, donde dieron refugio a otros migrantes japoneses que eran perseguidos por Estados Unidos y a quienes mantuvieron con cultivos de arroz y vegetales plantados en la hacienda.
Hoy en día, gracias a los Matsumoto, nuestro país está repleto de jacarandas que florecen durante marzo y abril, causando un espectáculo de la naturaleza.
IH