MONTERREY.- Hablar de la colonia Topo Chico es hablar de uno de los barrios más antiguos de Monterrey. Este populoso sector, ubicado en las faldas del cerro del mismo nombre, celebró el pasado mes de mayo su aniversario 416.
Lo que hoy son calles pavimentadas, bodegas, talleres y viviendas, hace cuatro siglos fueron colinas y cañadas por las que corrían los manantiales del cerro del Topo.
Fue fundada en 1603 por Marcos González Hidalgo, luego de que Diego de Montemayor le mercedó esas tierras. Pero... ¿por qué Topo Chico?
A principios del siglo pasado la zona tuvo un mayor auge poblacional. Los manantiales del cerro hacían la delicia de los vecinos, al grado de que se instalaron hoteles que ofrecieron terapias con aguas termales.
Luego vendría una compañía embotelladora y más población en esa zona. Los ojos de agua del cerro del Topo Chico siguieron y siguen vivos.
Las personas de más edad recuerdan la introducción del tranvía, que vino a reemplazar a los pequeños carros tirados por mulas. Las fiestas y tertulias no podían faltar en un barrio como este. Don Fidel Garza organizaba coleaderas que atraían a cientos de personas.
Pasan los años y las décadas, y esta colonia del norte de Monterrey no deja de ser un pequeño pueblo dentro de la metrópoli.
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