De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), durante el fin de semana la Presa del Palote en León volvió al 40 por ciento de su capacidad luego de 3 meses de verse en problemas por las fuertes sequías que azotaban el territorio nacional.
Cabe mencionar que el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL) había dado a conocer a mediados de abril que se suspendería la extracción de agua de la presa una vez llegara al 40 por ciento de su capacidad máxima.
A nivel general, las presas ya superaron nuevamente el 50 por ciento de capacidad luego de que la temporada de estiaje afectara a los guanajuatenses en la recolección de agua.
Mayo y abril se caracterizan por ser el periodo más caluroso del año por la escasa o nula precipitación en gran parte de México, razón por la que las presas llegaron a tener escasez del vital líquido en esas fechas.
Tan solo el agua de la presa representa el 1 por ciento de la producción anual de Sapal, y el líquido extraído es tratado, previo a su distribución en la en la planta potabilizadora que se encuentra en el módulo deportivo, también es aprovechada para el riego de las áreas verdes del Parque Metropolitano.
Fue debido a la alta precipitación registrada a inicios de junio lo que logró elevar los metros cuadrados de agua en la presa, no obstante, la CONAGUA había dado a conocer que las lluvias disminuirían en gran parte del territorio por la llegada de la canícula durante los meses de julio y agosto, lo que podría mermar este incremento.
La canícula forma parte de la variabilidad climática de México y su fecha de inicio, duración e intensidad son difíciles de pronosticar con precisión.
Cabe señalar que este fenómeno no impactará por igual a todos los estados del país, y los pronósticos del clima para Guanajuato se mantienen favorecedores para las principales presas, aún cuando las lluvias tuvieron menor impacto en el tercer fin de semana de julio.