La Fiscalía General de la República (FGR) inició dos carpetas de investigación derivadas de los hechos violentos y el posterior accidente en la Sierra del Pinal, Chihuahua, donde murieron dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos.
Este movimiento busca esclarecer la presencia de personal extranjero en operativos tácticos de campo, una situación que, según las primeras indagatorias federales, se realizó sin el conocimiento ni la autorización del Gobierno de México.
Inician dos investigaciones por la muerte de agentes de la CIA en Chihuahua
La primera línea de investigación fue abierta por la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en Chihuahua, luego de que se detectara que la fiscalía local ya mantenía una indagatoria sobre el caso desde hace varios meses.
La segunda carpeta de investigación se originó tras las declaraciones públicas del ahora exfiscal estatal, César Jáuregui Moreno, y la información compartida en la Mesa de Seguridad Estatal, donde se admitieron fallas en los protocolos de comunicación institucional.
Debido a la relevancia del caso y a la posibilidad de que se hayan vulnerado leyes de seguridad nacional, la FGR determinó que la indagatoria será conducida por la Fiscalía Especial de Investigación y Litigación de Casos Complejos.
Hasta el momento, la dependencia federal se encuentra analizando la copia de la carpeta de investigación del fuero local que fue remitida por el estado tras insistentes peticiones.
La tragedia se registró el pasado domingo 19 de abril, cuando un vehículo oficial se desbarrancó en un camino de terracería en el poblado de Polanco, Chihuahua.
En el incidente murieron los agentes estadounidenses John Dudley Black, de 46 años, y Richard Leiter Johnston, de 36 años, además de Pedro Román Oseguera Cervantes, director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), y el agente Manuel Genaro Méndez Montes.
- Policía
Aunque inicialmente las autoridades de Chihuahua intentaron minimizar la participación de los extranjeros, asegurando que no portaban armas ni uniformes, evidencia gráfica reciente ha desmentido estas versiones.
Fotografías en poder de Milenio muestran a los agentes de la CIA vistiendo uniformes oficiales y portando armamento de uso institucional durante el desmantelamiento de un narcolaboratorio un día antes del accidente.
Esto provocó la renuncia de César Jáuregui como Fiscal General de Chihuahua el 27 de abril, quien reconoció la existencia de omisiones graves en la gestión de los puntos de contacto con los agentes extranjeros.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que su administración desconocía por completo estas operaciones conjuntas, subrayando que cualquier relación con agencias internacionales debe ser canalizada por la Federación.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, informó que la propia gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, le manifestó no tener conocimiento de que se estuvieran realizando operaciones con agentes norteamericanos en tierra.
Actualmente, la FGR mantiene el caso abierto para deslindar responsabilidades y determinar bajo qué marco legal operaban estos elementos en territorio nacional sin aviso previo a las instancias federales de seguridad.
SCM