Seguramente has notado que el precio de los cigarros no deja de subir. Con el aumento del impuesto (IEPS), una cajetilla legal ya supera los 100 pesos en muchos lugares, subiendo entre 15 y 22 pesos en promedio.
Esto ha provocado que muchas personas busquen opciones más económicas, pero lo que parece un ahorro para tu bolsillo puede convertirse en una pesadilla para tu salud y tu libertad.
Hoy en día, 3 de cada 10 cigarros que se venden en México son ilegales. Estos productos se encuentran fácilmente en puestos de la calle, paraderos o estaciones del Metro. Sin embargo, detrás de ese precio bajo se esconde un riesgo enorme.
¿Cómo identificar un cigarro pirata?
La forma más segura de saber si lo que estás comprando es legal es revisando el código de seguridad fiscal. Este código debe venir impreso en cada cajetilla. Es un elemento único e irrepetible que demuestra que la marca pagó sus impuestos y cumple con la ley.
Si la cajetilla no tiene este código, o si notas que el código se ve falso, borroso o alterado, estás ante un producto de contrabando. Además, desconfía siempre de los precios "regalados"; la diferencia entre una cajetilla legal y una pirata puede ser de más de 75 pesos, lo cual es una señal clara de que algo anda mal.
¿Cuál es el riesgo de consumir cigarros piratas?
A diferencia de las marcas establecidas, los cigarros piratas no tienen ningún control de calidad en su producción. No se sabe qué sustancias contienen ni bajo qué condiciones de higiene fueron fabricados, lo que pone en un riesgo mucho mayor la salud de quienes los consumen.
Además, al comprar estos cigarros, podrías estar ayudando sin querer a la delincuencia organizada.
Las autoridades han detectado que estos productos suelen estar vinculados a redes criminales que usan ese dinero para financiar otros delitos. Recientemente, en el AICM, la Marina decomisó más de 55 millones de cigarros ilegales que venían con documentos falsos.
¿Cuál es la sanción por vender cigarros piratas?
Si eres dueño de una tiendita o vendes cigarros, presta mucha atención: desde el 1 de enero, las leyes son más duras. Vender o simplemente tener cigarros ilegales se castiga como el delito de contrabando.
Lo más preocupante es que la ley no exige que haya intención para sancionarte. Esto significa que, aunque no sepas que son piratas, si los tienes en tu poder puedes enfrentar:
- Cárcel: De 3 meses hasta 9 años de prisión si se usan códigos falsos.
- Multas pesadas: Tendrías que pagar entre el 130% y el 150% de los impuestos que no se pagaron.
- Pérdida de todo: Te pueden decomisar no solo los cigarros, sino también los muebles o vehículos usados para guardarlos o moverlos.
Para proteger tu patrimonio y tu salud, la recomendación es sencilla: compra solo en distribuidores formales y siempre verifica que la cajetilla tenga su código de seguridad. No arriesgues tu salud por unos pesos de diferencia.
ZNR