El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos incluyó en su lista de sanciones a figuras clave vinculadas al Cártel del Noreste (CDN), entre ellos al activista Raymundo Ramos, dos casinos en Tamaulipas, un abogado de alto perfil relacionado a Los Zetas y a un operador de tráfico humano.
A través de la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros (OFAC), el gobierno estadounidense sostiene que estas personas y negocios son piezas fundamentales para el blanqueo de capitales y el control territorial en la zona.
"Juegan un papel central en avanzar en el dominio criminal del Cártel del Noreste en la plaza de Nuevo Laredo, Tamaulipas, México, al apoyar las operaciones ilícitas más amplias del cártel, que incluyen el tráfico de fentanilo, tráfico de personas, lavado de dinero y extorsión".
Raymundo Ramos: ¿aliado del Cártel del Noreste?
Uno de los nombres que más impacto ha causado es el de Jesús Raymundo Ramos Vázquez, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo.
Mientras Ramos ha sido una figura visible denunciando abusos militares, Washington afirma que su labor es en realidad una fachada para proteger los intereses del CDN.
Según el Tesoro, Ramos se encarga de limpiar la imagen pública de criminales y desacreditar a las fuerzas armadas para permitir la impunidad del grupo:
"Es un asociado del CDN que lidera la campaña de desinformación del CDN contra autoridades mexicanas mientras se hace pasar por un activista de derechos humanos".
"Bajo el disfraz del activismo por los derechos humanos, Ramos solamente defiende a violentos miembros del cártel al presentar quejas falsas en contra del ejército mexicano, pagando a individuos para ir a protestas y protegiendo la reputación de los miembros caídos o arrestados del CDN".
"...Estando en la nómina del CND, Ramos se involucra en estas actividades con la meta de impulsar la opinión pública del CDN y de desacreditar las iniciativas de las autoridades mexicanas en contra del cártel. Ramos a apoyado al CDN en esta posición por más de una década", dice el comunicado.
Casos de lavado de dinero en Tamaulipas: casinos bajo la lupa de la OFAC
La investigación estadounidense señala directamente a dos centros de apuestas y a la empresa Comercializadora y Arrendadora de México (CAMSA) como herramientas de lavado y logística criminal:
- Casino Centenario en Nuevo Laredo: Señalado no solo por lavado, sino como centro de resguardo de fentanilo y cocaína, e incluso como sitio de tortura.
- Casino Diamante en Tampico: Identificado por actuar en beneficio directo del CDN, facilitando el ocultamiento de grandes sumas de efectivo y narcóticos.
Más sancionados: abogados y traficantes
La lista de la OFAC se completa con dos perfiles operativos que permiten la continuidad del cártel a pesar de la presión gubernamental:
Juan Pablo Penilla (Ex abogado de 'El Z-40')
Penilla, quien representó legalmente a Miguel Ángel Treviño Morales, alias 'El Z-40', es acusado de servir como puente de comunicación entre el líder criminal y sus asociados mientras este permanecía en prisión en México.
"Esta facilitación ha permitido a Miguel Treviño mantener su papel de liderazgo en el cártel a pesar de su encarcelamiento. La operación criminal de Miguel Treviño y del CDN como uno solo descansa completamente en Penilla; Miguel Treviño está bajo custodia de EU".
Eduardo Javier Islas Valdez, alias 'Crosty'
Identificado como el jefe de operaciones de tráfico de personas en Nuevo Laredo. Bajo el mando de Abdon Federico Rodríguez García, segundo al mando del CDN, "Crosty" supervisa a los "pateros", controla casas de seguridad y otorga los "permisos" necesarios para mover migrantes hacia el Río Grande en Texas.
¿Cuál será el impacto de las sanciones?
Estas designaciones, realizadas bajo la orden ejecutiva 13224, implican el bloqueo total de bienes y activos de estas personas y empresas en suelo estadounidense. Además, prohíben cualquier transacción comercial de ciudadanos o empresas de Estados Unidos con los sancionados.
El Cártel del Noreste, evolución de los antiguos Zetas, continúa siendo una de las organizaciones más violentas con presencia en Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León, operando mercados ilícitos que van desde el tráfico de fentanilo hasta la extorsión sistemática.
rcm