Tras la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', la estructura del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) parece haber elegido al sucesor de la asociación criminal, misma que ha extendido sus operaciones a lo largo de gran parte del territorio mexicano y en el extranjero.
Según revelaciones publicadas este 18 de marzo de 2026 por The Wall Street Journal, el heredero del imperio criminal es Juan Carlos Valencia González, conocido en el mundo del hampa como 'El Pelón' o 'El R-3'.
¿Quién es Juan Carlos Valencia González?
El ascenso de Valencia González no es una coincidencia, sino el resultado de un linaje profundamente arraigado en el narcotráfico. Es hijo biológico de Armando Valencia Cornelio, fundador del extinto Cártel del Milenio, e hijo de Rosalinda González Valencia, apodada 'La Jefa'.
Al ser hijastro de Oseguera Cervantes, creció bajo el amparo del fundador del CJNG, consolidando una posición privilegiada que hoy presuntamente lo sitúa en la cima de la organización.
Un dato crucial que complica las operaciones de inteligencia es su origen. 'El Pelón' nació el 2 de septiembre de 1984 en Santa Ana, California.
Esta doble ciudadanía le otorga un estatus legal que, como se ha mencionado en reportes de inteligencia, impone barreras adicionales para su persecución directa por parte de agencias como la DEA, debido a las estrictas leyes de vigilancia para ciudadanos estadounidenses en el extranjero.
Capacidad de fuego y respaldo financiero
Más allá de su árbol genealógico, Valencia González cuenta con dos pilares que sostendrían su nuevo liderazgo.
Por un lado, su vínculo directo con 'Los Cuinis', el brazo financiero del cártel encabezado por sus tíos, le garantiza el flujo de recursos necesario para mantener la operatividad internacional. Por otro lado, posee una probada experiencia en el terreno bélico.
En 2020, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) lo identificó formalmente como el fundador y jefe del 'Grupo Élite'. Esta célula paramilitar, nacida en 2019, es responsable de la expansión violenta del cártel en estados clave como Michoacán, Zacatecas y Guanajuato.
Su capacidad para organizar el tráfico de toneladas de metanfetamina y fentanilo, sumada al uso de tácticas de guerra, lo han convertido en un objetivo prioritario por el que Estados Unidos ofrece una recompensa de 5 millones de dólares.
LG