Mahahual, una comunidad costera del sur de Quintana Roo, se encuentra en el centro de una creciente controversia tras la propuesta del proyecto Perfect Day México, impulsado por la empresa Royal Caribbean.
El megaproyecto contempla la construcción de un complejo turístico y parque acuático de aproximadamente 107 hectáreas con más de 30 toboganes, playas artificiales, piscinas, restaurantes y zonas recreativas para recibir hasta 20 mil visitantes diarios.
La inversión estimada ronda los mil millones de dólares y forma parte de la expansión de la empresa en el turismo de cruceros. El proyecto surgió después de que Royal Caribbean adquiriera el control administrativo del Puerto Costa Maya, ubicado en Mahahual.
Sin embargo, la propuesta rápidamente dejó de ser vista únicamente como una oportunidad económica y abrió una discusión sobre el impacto ambiental y el futuro de la región.
La principal preocupación gira alrededor de la ubicación del proyecto. Mahahual se encuentra frente al Sistema Arrecifal Mesoamericano, considerado el segundo arrecife de coral más grande del mundo y uno de los ecosistemas marinos más importantes del planeta.
Colectivos ambientales y habitantes han advertido que la construcción podría afectar manglares, selvas costeras y hábitats de especies protegidas. Las alertas aumentaron debido a que el desarrollo contempla intervenir una extensa superficie cercana a ecosistemas sensibles.
La preocupación también se relaciona con el aumento del turismo masivo en una zona que actualmente enfrenta presión ambiental derivada del crecimiento urbano y del cambio climático.
En enero pasado, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente realizó una inspección y clausuró temporalmente trabajos en la zona luego de detectar actividades relacionadas con relleno, compactación de terrenos y afectaciones a vegetación costera sin autorización federal de impacto ambiental.
Esto dijo Greenpeace sobre el impacto ambiental ante el proyecto Perfect Day
La polémica tomó mayor fuerza cuando Greenpeace presentó un análisis técnico independiente sobre la Manifestación de Impacto Ambiental entregada por Royal Caribbean a las autoridades ambientales.
Según el documento, la empresa reportó la existencia de 39 especies en la zona, mientras que el análisis de la organización identificó más de 300 especies, incluidas algunas protegidas.
La organización señaló que el estudio presentaría vacíos e inconsistencias que podrían minimizar el verdadero impacto ecológico del proyecto y pidió una revisión rigurosa antes de cualquier autorización.
Actualmente la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales mantiene el proyecto en etapa de evaluación y aún no existe autorización definitiva.
Dictamen de las autoridades Municipales y Estatales ante Royal Caribbean
Uno de los puntos más controvertidos del caso fue la rapidez con la que avanzaron cambios administrativos relacionados con el proyecto.
La organización Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS) señaló que Royal Caribbean obtuvo modificaciones al Programa de Desarrollo Urbano en menos de tres semanas.
De acuerdo con la organización y el colectivo Salvemos Mahahual, los cambios habrían avanzado sin seguir procedimientos amplios de participación ciudadana.
Tras detectar presuntas irregularidades, DMAS promovió cuatro demandas de amparo contra las autorizaciones otorgadas al proyecto. Tres fueron desechadas y una logró obtener una suspensión definitiva que impedía a la empresa avanzar en nuevos permisos ambientales.
Sin embargo, posteriormente esa suspensión fue revocada por un tribunal al considerar que el recurso legal fue presentado fuera del plazo establecido.
Además, la organización ha señalado que autoridades municipales y estatales defendieron las autorizaciones durante el proceso judicial.
El caso dejó de ser únicamente una discusión ambiental y comenzó a generar cuestionamientos políticos.
Diversos colectivos han señalado una posible cercanía entre funcionarios y personas vinculadas al proyecto. Entre los señalamientos aparece el nombre de Ari Adler Brotman, quien anteriormente ocupó un cargo dentro del gobierno estatal y posteriormente fue nombrado presidente de Royal Caribbean México.
Las críticas también se enfocaron en la rapidez de decisiones administrativas y en la participación de distintas autoridades en la defensa legal del proyecto.
El caso también encontró eco en redes sociales. Influencers y creadores de contenido comenzaron a publicar videos explicando el conflicto, denunciando posibles daños ambientales y llamando a la ciudadanía a mantenerse informada.
Las publicaciones impulsaron campañas digitales, peticiones y llamados para presionar a autoridades ambientales y judiciales.
Más allá del resultado final, Mahahual ya abrió una discusión nacional sobre hasta dónde puede llegar el desarrollo turístico y si el crecimiento económico debe imponerse cuando existen riesgos ambientales que podrían ser irreversibles.
Por Daniela Armendariz
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