Como una reconocida docente de un kínder local así como colaboradora activa en la iglesia católica de su comunidad es como se recuerda a Martha Pérez González, la maestra que fue asesinada y posteriormente calcinada afuera de su vivienda en el municipio de Agua Dulce, Veracruz.
El peso de su muerte parecer haber caído sobre los habitantes de la colonia Kilómetro 2. Quienes pasan por la zona voltean a ver la casa azul que hoy se encuentra envuelta en cintas amarillas que impiden el paso.
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Además, basta con asomarse para alcanzar a ver los troncos y basura quemada que quedaron del crimen cometido el pasado lunes 26 de enero y que presumiblemente fue cometido por su hija Jana de apenas 16 años de edad, en complicidad con su pareja de la misma edad.
A dos días de la tragedia ya hay quienes preguntan sobre el velorio y funeral de Martha. Vecinos, maestras y otros conocidos de la mujer de 53 años se han acercado a la familia para saber cuándo y dónde despedirla.
Sin embargo, esto no ocurrirá pronto debido a que la familia aún espera los resultados de ADN debido a las condiciones en que fue hallada. El cuerpo de Martha aún no ha sido entregado a los suyos debido a que primero se debe someter a un protocolo legal para acreditar su identidad.
Ella era Martha Pérez, la maestra asesinada con violencia en Agua Dulce, Veracruz
La labor profesional de Martha tuvo lugar en el preescolar Leopoldo Lagunes, un jardín de niños ubicado en la colonia Kilómetro 2, en Agua Dulce.
Tras el atroz crimen que terminó con la vida de la docente, la escuela a la que dedicó años de su vida decidió suspender las actividades escolares desde el pasado martes como parte del duelo y memoria que rendirán en honor a ella.
La entrada del plantel ya luce algunas flores y veladoras que han sido colocadas en memoria de Martha, a quien le han sido dedicados decenas de publicaciones en redes sociales que, además de tristeza, externan impotencia e indignación al no comprender la motivación detrás de su asesinato.
Pero Martha no solo era docente y madre de tiempo completo. Su espíritu colaborativo se extendió a la Iglesia de la Santísima Trinidad que también se ubica dentro de la colonia Kilómetro 2.
Era allí donde Martha se desempeñaba como catequista y donde se dedicaba a la formación de niños, niñas y adolescentes que tenían la intención de realizar su primera comunión.
A esa misma capilla Martha asistía con su hija Jana, la joven de apenas 16 años de edad que es señalada por el crimen y quien la apoyaba para realizar su labor de enseñanza en la fe católica.
Paradójicamente, fue también en esa misma iglesia donde Jana conoció a su novio Pablo, el presunto cómplice del asesinato y cuyo romance inició al interior del templo.
Entre hojas y basura trataron de desaparecer el cuerpo de la maestra Martha
A medida que las indagatorias avanzan hoy se conocen más detalles sobre el crimen. Martha fue primero ahorcada y apuñalada en su propia habitación. Una vez fallecida, habrían sido su hija y la pareja de ella quienes trataron de deshacerse de las evidencias de una manera poco ortodoxa.
El cadáver fue llevado hacia una cuneta donde hay una afluente. Posteriormente, le prendieron fuego con la aparente intención de desaparecerla y dejarla esparcida entre restos de basura que se encontraban en el sitio.
El retorcido plan buscaba que el rastro de Martha fuera imposible de seguir al reducirla a cenizas. De esta manera tanto Jana como Pablo quedarían libres de pecado.
Fueron los vecinos quienes se percataron de lo ocurrido y quienes denunciaron el hecho. Esto facilitó que la joven y su pareja fueran detenidos tras una persecución y quedaran asegurados en la Unidad Integra de Justicia de Coatzacoalcos.
Hoy se presume que debido a que ambos cuentan con 16 años de edad podrían ser juzgados como menores infractores, haciendo a un lado el nivel de sadismo que emplearon para cometer el crimen. Cabe decir que las motivaciones para matar a la maestra Martha Pérez González son aún desconocidas.
EG