La organización ambientalista Greenpeace México llevó a cabo una vistosa manifestación frente a la playa Santiago, en el puerto de Manzanillo, Colima.
El objetivo principal de la acción fue exigir una moratoria global a la minería en aguas profundas y demandar que el Gobierno de México rechace con firmeza los intentos de Estados Unidos de autorizar de manera unilateral la explotación de minerales en el fondo del océano Pacífico.
¿Cuáles fueron los señalamientos del organismo internacional en el mar de Colima?
Durante la movilización, los activistas desplegaron sobre la superficie del mar una enorme lona con el rostro del presidente estadounidense Donald Trump.
La organización calificó al mandatario como el principal "monstruo marino" que amenaza los ecosistemas oceánicos actuales, debido al fuerte impulso que su administración da a la extracción de recursos en la denominada Zona Clarion-Clipperton.
Esta vasta región del Pacífico es rica en nódulos polimetálicos y posee un valor ecológico incalculable.
La protesta cobró relevancia estratégica al realizarse a pocos días de que inicie la reunión de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), programada para el próximo 13 de julio en Kingston, Jamaica.
En dicha cumbre se discutirán las regulaciones de la minería submarina a nivel global, por lo que Greenpeace hizo un llamado urgente a las naciones participantes para evitar el inicio de la explotación comercial del lecho marino.
A bordo de kayaks y portando pancartas con mensajes como "No a la minería submarina" y "Trump: Monstruo de las profundidades", los ambientalistas advirtieron que las decisiones unilaterales de la Casa Blanca vulneran el derecho internacional.
¿Cuál es la relación entre la zona marítima de Colima y la minería marítima?
La organización recordó que, en abril de 2025, el Gobierno estadounidense emitió una orden ejecutiva para facilitar permisos a empresas mineras al margen de la ISA, lo que podría desatar una carrera extractivista destructiva.
La Zona Clarion-Clipperton, ubicada frente al Pacífico mexicano, concentra importantes reservas de níquel, cobre, cobalto y manganeso, elementos codiciados para la fabricación de baterías y dispositivos electrónicos.
Sin embargo, Greenpeace alertó que el área también funciona como un corredor biológico vital para cetáceos, tiburones y tortugas marinas, además de albergar hasta 8 mil 500 especies de organismos, muchas de ellas aún desconocidas por la ciencia.
En el marco de este acto, la organización entregó un informe formal a la delegación mexicana ante la ISA para solicitar que se aplique el principio precautorio y se defiendan los mares.
LG