Con 39 votos a favor de 42 posibles, el pleno de la Cámara de Diputados de Oaxaca aprobó una reforma histórica al Código Penal y a la Ley Estatal de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia de Género, con la cual el embarazo en niñas menores de 14 años se considera legalmente como una modalidad de violencia sexual agravada.
¿Cuáles son las penas para castigar el embarazo infantil en Oaxaca?
La reforma, impulsada por la diputada morenista Jimena Yamil Arroyo Juárez, establece que quien provoque esta condición en una menor será sancionado con una pena de 40 a 45 años de prisión, sin derecho a fianza, además de una multa de 100 mil a 200 mil pesos como reparación del daño. Así, la ley equipara esta conducta al delito de violación sexual.
En sesión ordinaria, los legisladores locales avalaron el dictamen elaborado por la Comisión Permanente de Mujeres e Igualdad de Género, en el que se subraya que el embarazo a tan temprana edad no puede ser visto como un hecho aislado o un problema de salud pública, sino como una manifestación directa de abuso, coerción y relaciones de poder desiguales.
“Las niñas menores de 14 años carecen de capacidad jurídica y condiciones para otorgar un consentimiento válido en materia sexual. Su gestación es, por sí misma, un indicio objetivo de agresión sexual”, señala el documento aprobado.
La adición al artículo 7 de la ley estatal no solo busca endurecer las penas, sino también garantizar que todos los casos sean investigados de manera inmediata con perspectiva de género e infancia, asegurando en todo momento el interés superior de la niñez y la protección integral de sus derechos.
¿Qué dice la ley oaxaqueña sobre el impacto del embarazo infantil?
El dictamen también advierte que el embarazo infantil provoca impactos profundos: deteriora la salud, limita el acceso a la educación, condiciona el desarrollo personal y restringe el proyecto de vida de las menores. Estos efectos, añade, perpetúan la desigualdad y la exclusión social.
La diputada Arroyo Juárez destacó que esta iniciativa obliga a las instituciones a actuar con determinación, evitando la revictimización y colocando el bienestar de las niñas en el centro de la toma de decisiones.
“El embarazo infantil no debe ser normalizado, es un indicio de violencia sexual y debe ser atendido como tal”, enfatizó.
De acuerdo con datos oficiales, en lo que va del año se han reportado en Oaxaca siete casos de embarazos en menores: tres en niñas de menos de 12 años y el resto en adolescentes de nivel bachillerato. Además, dos procesos judiciales contra implicados por ataque sexual ya se encuentran en etapa de vinculación a proceso, a la espera de sentencia condenatoria.
Con esta reforma, Oaxaca busca sentar un precedente legal y de política pública que permita erradicar la violencia sexual contra la niñez en las ocho regiones del estado, y facilitar el registro estadístico diferenciado para orientar acciones focalizadas.
AGA