Los mexicanos que trabajan en el extranjero ahora pueden acceder a la seguridad social y asegurar su futuro mediante la Modalidad 10 del IMSS.
Este esquema permite que los migrantes se afilien de forma voluntaria para proteger su salud y la de sus seres queridos que radican en México.
¿Puedo registrarme al IMSS para obtener pensión viviendo en el extranjero?
Es totalmente posible obtener una pensión por retiro, cesantía en edad avanzada o vejez al cumplir los 60 o 65 años de edad.
Al inscribirse, los trabajadores acumulan las semanas de cotización necesarias bajo la ley vigente para garantizar un ingreso económico estable en el futuro.
Incluso si dejaste de cotizar hace tiempo, este programa permite recuperar tus semanas anteriores que fueron trabajadas previamente dentro del territorio mexicano.
Esto facilita alcanzar el derecho a una jubilación digna sin la necesidad de regresar físicamente al país para realizar gestiones burocráticas complejas.
¿Quiénes pueden afiliarse y qué beneficios reciben?
El registro está abierto para cualquier mexicano que labore de forma independiente fuera del país, incluyendo a quienes poseen visas temporales H2A o H2B. También beneficia a profesionales, comerciantes y artesanos que no cuentan con un patrón formal en México pero desean estar protegidos legalmente.
Los afiliados disfrutan de una cobertura integral que incluye atención médica, hospitalaria y farmacéutica en territorio nacional tanto para ellos como para sus beneficiarios legales.
Sus familias en México, incluyendo cónyuge, hijos y padres, tendrán acceso a servicios de salud, guarderías y diversas prestaciones sociales.
Adicionalmente, existe la opción de realizar aportaciones al Infonavit para ahorrar en una subcuenta de vivienda y acceder a créditos hipotecarios en México.
Este beneficio permite que el esfuerzo realizado en el extranjero se traduzca en un patrimonio sólido para el trabajador y su familia.
¿Cómo registrarse y cuáles son los requisitos?
El trámite se realiza totalmente en línea a través del portal oficial del IMSS, teniendo a la mano la CURP, el NSS y un correo electrónico. Durante el proceso, deberás informar tu ingreso mensual real, el cual no debe ser menor a un salario mínimo ni mayor a 25 UMAs.
Finalmente, podrás elegir si el pago será mensual, semestral o anual, generando una línea de captura para liquidar mediante transferencia SPEI o remesadoras autorizadas.
Una vez realizado el primer pago, es fundamental que tú y tus familiares se registren en la clínica que les corresponda en México.
TEHV