La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha iniciado un procedimiento formal contra Ticketmaster, notificando una posible multa superior a los 5 millones de pesos debido a irregularidades detectadas durante la venta de boletos para los conciertos de BTS en la Ciudad de México.
Esta acción surge tras las denuncias del ARMY (base de fans del grupo surcoreano) sobre fallas en el proceso de compra, precios ocultos y el rápido agotamiento de entradas que terminaron en sitios de reventa.
A continuación, se detallan los puntos clave de este caso y las acciones que las autoridades mexicanas están tomando para regular el mercado de espectáculos:
Detalles de la sanción y plazos legales
El titular de la Profeco, Iván Escalante Ruiz, confirmó que la notificación por Infracción a la Ley (PIL) fue entregada a la boletera el pasado 28 de enero de 2026.
• Monto de la multa: Supera los 5 millones de pesos.
• Motivo: Irregularidades en los eventos agendados en el Estadio GNP Seguros.
• Plazo de respuesta: Ticketmaster tiene hasta el 12 de febrero para presentar pruebas y buscar una reducción o evitar la sanción.
Ofensiva contra la reventa internacional
Además de la acción contra Ticketmaster, la Profeco emitió advertencias a plataformas de reventa que operan desde el extranjero, tras detectar boletos para BTS con precios de hasta 120 mil pesos, lo que representa un aumento de seis veces su valor original.
Las plataformas notificadas para ajustarse a la regulación nacional son:
• Viagogo (Suiza)
• StubHub (Estados Unidos)
• Helloticket (España)
De no acatar las normativas locales, estas páginas podrían enfrentar restricciones de operación en territorio mexicano y acciones legales administrativas.
Nuevas reglas para la venta de boletos
Como consecuencia directa del caos generado por este y otros eventos, la Profeco, en coordinación con la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, está elaborando nuevos lineamientos.
Estos reglamentos, que se publicarán en el Diario Oficial de la Federación (DOF) en las próximas semanas, regularán la publicidad, la transparencia en la información y los procesos de venta para conciertos y festivales.
El objetivo es evitar que las boleteras oculten precios o permitan prácticas desleales que beneficien a los revendedores en detrimento de los consumidores.