Ante la detección reciente de casos de gusano barrenador en los Estados Unidos, las autoridades de ese país han reforzado de manera estricta las inspecciones sanitarias para perros y gatos que cruzan la frontera.
Aunque el estado de Sonora se mantiene completamente libre de esta plaga, especialistas advierten que la exigencia de un certificado médico de no afección podría generalizarse y volverse obligatoria para todos los cruces terrestres en los próximos meses.
En entrevista para Milenio, el médico veterinario zootecnista José Ariel Félix Ortiz, director de Veterinarias del Sol y especialista acreditado por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), aclaró las dudas de la población fronteriza respecto a estas nuevas disposiciones y desmintió que exista un cierre de fronteras para los animales de compañía.
Restricción, no prohibición
Félix Ortiz enfatizó que actualmente no existe un impedimento para que las mascotas viajen a territorio estadounidense, sino una regulación más estricta.
"No hay una prohibición; es una restricción. Si llevas el certificado libre de gusano barrenador puedes cruzar la frontera sin problema", detalló el especialista.
Originalmente, esta certificación se solicitaba de manera casi exclusiva en terminales aéreas. Sin embargo, tras confirmarse dos casos de la plaga en Texas y uno en Nuevo México —aparentemente vinculados a un canino que ingresó por la frontera de Chihuahua—, el escrutinio se trasladó a las garitas terrestres.
En puntos como Ciudad Juárez, la presentación del documento ya se requiere prácticamente al 100% de los viajeros con mascotas, mientras que en Nogales su exigencia aún queda al criterio del oficial de aduanas en turno. No obstante, se prevé que la medida termine por homologarse en toda la franja fronteriza.
Un certificado riguroso y de corta vigencia
La expedición del documento oficial que avala la salud del animal solo puede ser realizada por médicos veterinarios debidamente autorizados y acreditados por Senasica.
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El proceso de certificación consiste en una evaluación física minuciosa de la mascota para descartar heridas expuestas, secreciones o la presencia directa de las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax (causante de la miasis o gusano barrenador).
Debido a la naturaleza biológica del parásito, este documento cuenta con una ventana de utilidad sumamente estrecha:
Vigencia máxima: 5 días naturales.
Razón técnica: El calor y la humedad de la temporada aceleran el ciclo reproductivo de la mosca. Si una mascota sufre una herida menor horas después de la consulta y es picada por el insecto, el diagnóstico cambia por completo en cuestión de días.
Medidas de prevención para dueños de mascotas
Félix Ortiz instó a los ciudadanos a no entrar en pánico ni evitar las visitas al veterinario por temor a las revisiones. En su lugar, recomendó adoptar una cultura de prevención activa mediante las siguientes pautas:
Revisión constante: Inspeccionar minuciosamente el pelaje y la piel de perros y gatos, con especial atención en cualquier raspadura o herida abierta.
Planificación del viaje: Si planea cruzar a EE. UU., programe la cita con un médico acreditado pocos días antes de su traslado para asegurar la validez del certificado.
Uso de antiparasitarios: Mantener al corriente tratamientos contra pulgas y garrapatas utilizando productos autorizados bajo prescripción (como Credelio, Simparica o Bravecto), los cuales también ayudan a prevenir el desarrollo de las larvas del gusano barrenador.
Hasta el momento, Sonora, Chihuahua y la península de Baja California conservan su estatus sanitario de zonas libres de gusano barrenador. No obstante, las autoridades exhortan a la población a mantenerse informada y preparada ante el inminente endurecimiento de los controles fronterizos.
EC